¿Cómo Impacta en República Dominicana el Ataque de EE.UU. e Israel Contra Irán?
El ataque denominado “Operation Epic Fury”, coordinado entre Estados Unidos e Israel contra Irán el 27 de febrero de 2026, introduce un nuevo foco de tensión en Medio Oriente.
La pregunta inmediata para República Dominicana no es militar. Es económica.
El país importa más del 80% de su oferta energética en forma de hidrocarburos, lo que lo convierte en altamente sensible a cualquier shock de precios internacionales.
Los hidrocarburos representan entre 18% y 19% de las importaciones totales, con más de 70 millones de barriles y derivados al año.
Un aumento sostenido del precio del petróleo impacta directamente la balanza comercial, eleva la demanda de divisas y presiona el tipo de cambio.
Aunque la mayor parte del crudo y gas natural proviene de Estados Unidos, el riesgo no es de desabastecimiento inmediato. El riesgo es el precio.
Estudios del Banco Central muestran que los incrementos del petróleo se transmiten rápidamente a la inflación vía combustibles, GLP y tarifa eléctrica, y luego al resto de bienes por mayores costos de producción y transporte.
Un análisis reciente estima que un aumento moderado del barril podría restar 0.2 puntos porcentuales al crecimiento del PIB y sumar 0.15 puntos a la inflación.
Si el conflicto escala y el barril supera los 100 o 110 dólares, el impacto sería mayor.
Además, el aumento en la factura petrolera implica mayor demanda de dólares para importaciones. Eso podría generar presión cambiaria, especialmente si el conflicto se prolonga.
Por ahora, las remesas desde Estados Unidos siguen siendo un amortiguador clave. Mientras la economía estadounidense se mantenga sólida, ayudan a sostener el consumo interno.
Pero si la escalada afecta directamente a Estados Unidos y ralentiza su economía, el impacto sería doble: menor flujo de remesas y mayor presión sobre precios.
El escenario no es inmediato, pero tampoco es irrelevante.
En este contexto, la estrategia país debe profundizar la diversificación energética. Más renovables. Más gas natural eficiente. Menos dependencia estructural del crudo.
Al mismo tiempo, se impone fortalecer las fuentes de divisas: manufactura de exportación, tecnología, industrias de mayor valor agregado.
Los conflictos geopolíticos no se controlan desde Santo Domingo.