30 años de despliegue de cables submarinos, en un vídeo 20 segundos: así se ha tejido Internet bajo el mar desde 1999

Qué paradoja que para disfrutar de ese internet por todas partes y libre de cables hayamos llenado mares y océanos precisamente de cables para que la fibra vaya de continente a continente. De hecho, aproximadamente el 99 % del tráfico internacional de internet viaja bajo esas grandes masas de agua, según Naciones Unidas. Hay un "Google Maps" de los cables submarinos donde ver todos los hilos que hay y los que están por hacer y no son pocos, pero cómo ha cambiado ese mapamundi del cable en los últimos 30 años.

Porque el mapa de TeleGeography muestra 694 cables y subiendo, pero a principios de los dosmil la cifra era casi la décima parte. Por eso Mapped Earth, el interesantísimo proyecto de Aaron J. Becker del que ya os hemos hablado en varias ocasiones, como en este mapa interactivo de faros o este otro de la oscilación de los ríos en la península Ibérica, ha recogido la evolución de los cables submarinos de internet desde 1999 y lo ha sintetizado en un vídeo de apenas 20 segundos que acaba en 2029. 

Los cables submarinos son la columna vertebral de internet, la nube y todo lo que conlleva (por ejemplo, la banca). Pese a estar en el fondo marino, expuestos y sin vigilancia, se producen unos 150-200 fallos al año (según el Comité Internacional para la Protección de Cables), una cifra estable para lo que está creciendo esta maraña. Y menos mal, porque los buques y el personal especializado escasea. Para muestra, el avispero del mar Rojo, que ha llevado a Europa a explorar vías alternativas como el polo Norte.

Lo bueno es que entre el 70-80 % de averías son accidentales, generalmente a causa pesca y anclas, aunque ya existen herramientas sofisticadas para su ataque. No obstante, las empresas reparten su capacidad entre varios cables para que un fallo no se cargue el servicio. 

30 años de cables submarinos, en un mapa

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Para su elaboración, Becker ha tomado los datos precisamente del Submarine Cable Map de TeleGeography que hablábamos en la intro y como especifica en la leyenda, los cables ya retirados no aparecen, lo que se traduce en que los primeros años quedan infrafavalorados. Obviamente, para la previsión hasta 2029 ha contado con cables proyectados, con el riesgo de que finalmente no se acaben construyendo. 

Para el fondo marino usa el modelo global de relieve de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de EEUU y la disposición es visualmente rara: usa el océano entero sin cortes (proyección de Spilhaus), así que puede que te cueste un poco encontrar Europa y la península Ibérica. 

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El vídeo comienza en 1999, con solo 87 cables en servicio y unos 67.442 kilómetros de longitud total y apenas un año la longitud total se duplica con apenas 30 cables más, probablemente porque empiezan a proliferar los sistemas transoceánicos largos. Es el año dos mil y estamos en plena burbuja puntocom. Al principio, la maraña comienza en el Atlántico norte y los enlaces hacia Asia y para 2005 el Pacífico ya está cruzado. Como curiosidad, inicialmente estos cables pertenecían a telecos, pero desde hace tiempo son las hyperscalers como Amazon, Google o Meta, quienes están reforzando la red. 

De 2008 a 2013 (y de 230 a 331 cables) se ve cómo se cierra el anillo costero de África y de 2015 a 2020 (los cables pasan de 370 a 481) el trazado del Pacífico engorda, llegando a saturarse. El año 2026 empieza con 591 cables y más de un millón y medio de kilómetros, pero si vamos hasta el final, 2029 se acerca a los 700 cables y en el Ártico asoman, en tono claro (cables planificados), algunas líneas junto a sus costas.

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Europa funciona como la gran puerta de entrada: por el Atlántico recibe los cables que la unen con Norteamérica y por el sur y el este, los que llegan de Asia y el Mediterráneo. Con su crecimiento con el paso de los años han ido apareciendo nodos como Marsella para el Mediterráneo y Burdeos. En el estado español destaca el de Sopela en Bizkaia, y que conecta con Madrid, París, Londres o Frankfurt. Los cables más recientes son además mucho más capaces. Así, Dunant usa 12 pares de fibra y el Grace Hopper de Google, 16.

Portada | Aaron J. Becker. Mapped Earth