Ana Julia Quezada: una vida al filo del abismo
Ana Julia Quezada llegó a España siendo apenas una adolescente, inducida por una tía a trabajar en un club de alterne.
Fue madre joven, perdió a su hija en circunstancias extrañas, reconstruyó su vida con silencios y huidas, hasta que el asesinato del niño Gabriel Cruz la convirtió en el rostro más temido del país.
La fecha de su crimen —27 de febrero— coincide, irónicamente, con la celebración de la independencia de su natal República Dominicana.
Hoy, condenada a prisión perpetua, vuelve al centro del escándalo por una relación con un funcionario penitenciario en la cárcel de Brieva, donde también estuvo el cuñado del rey. Su historia, sin atenuantes ni consuelo, es un espejo roto donde convergen la marginalidad, la manipulación y el trauma no resuelto.