Cómo operaban Cáceres, Rubiou y Núñez de Aza: el complejo engranaje de corrupción en Cusep y Cestur
En una sentencia calificada como "histórica", el Primer Tribunal Colegiado del Distrito Nacional ha revelado los detalles de un sofisticado esquema de corrupción que operó entre 2012 y 2020 en el Cuerpo de Seguridad Presidencial (Cusep) y el Cuerpo Especializado de Seguridad Turística (Cestur).
El fallo condena a 20 años de prisión a los cabecillas de la red: el mayor general Adán Cáceres Silvestre, el general Juan Carlos Torres Robiou y el coronel Rafael Núñez de Aza, ordenando además la devolución de 5,000 millones de pesos al Estado dominicano.
-El cerebro del desfalco: Nóminas y salarios "fantasma"-
El tribunal determinó que el esquema se basaba en la sustracción sistemática de fondos de las nóminas de ambas instituciones militares.
La red reclutaba a policías y militares a quienes se les asignaban salarios de entre 20,000 y 70,000 pesos mensuales. Sin embargo, estos efectivos no desempeñaban funciones reales o estaban asignados a otros lugares; su única misión era devolver la totalidad o la gran parte del dinero a los denominados "cabezas recolectoras".
Posteriormente, estos fondos eran entregados a Rafael Núñez de Aza, entonces gerente financiero del Cusep, mediante depósitos, transferencias o efectivo.
Solo en el Cusep se colectaban mensualmente entre 1.7 y 1.9 millones de pesos, mientras que en Cestur la cifra rondaba los 1.2 millones.
-Desvío de recursos operativos y expansión-
La red no se limitó a las nóminas. El tribunal determinó que el entramado también desviaba fondos destinados a áreas críticas para la seguridad nacional, tales como: