Carolina Mejía: ocho años de liderazgo, trabajo y compromiso con el PRM
Por Ing. Tomás Hernández Alberto
Hay momentos en la vida política de un partido en los que corresponde detenerse, mirar hacia atrás y reconocer a quienes han entregado tiempo, esfuerzo, capacidad y compromiso para construir una organización más fuerte. Hoy quiero referirme a una mujer que ha dejado una huella profunda en el Partido Revolucionario Moderno: Carolina Mejía.
Carolina Mejía concluyó el pasado 9 de agosto de 2026 una etapa de ocho años al frente de la Secretaría General del PRM, una responsabilidad que asumió desde el 14 de junio de 2018. Ocho años que no pueden medirse únicamente por el tiempo transcurrido, sino por la dimensión del trabajo realizado, los desafíos enfrentados y las transformaciones que experimentó nuestra organización política.
Cuando Carolina asumió la Secretaría General, el PRM todavía tenía por delante el enorme desafío de consolidarse como una organización política nacional, capaz de convertirse en una verdadera alternativa de poder. Desde esa posición, junto al presidente del partido, José Ignacio Paliza, le correspondió trabajar en la construcción y fortalecimiento de una estructura que posteriormente alcanzaría dos victorias presidenciales consecutivas con Luis Abinader.
Pero detrás de esos resultados electorales hubo mucho más que campañas. Hubo organización, reuniones, recorridos, contacto permanente con dirigentes, trabajo territorial, fortalecimiento de las estructuras y, sobre todo, una relación constante con la militancia.
Carolina entendió algo fundamental: un partido político no se construye solamente desde una oficina, sino desde sus bases, sus dirigentes comunitarios, sus jóvenes, sus mujeres, sus presidentes de zonas y todos aquellos hombres y mujeres que dedican parte de sus vidas a defender una causa política.
En su propia rendición de cuentas sobre estos ocho años, Carolina colocó precisamente a la militancia en el centro del trabajo partidario y llamó a fortalecer el vínculo entre la organización y su gente. Ese reconocimiento a las bases constituye, a mi juicio, una de las características más importantes de su gestión.
Una secretaria general cercana a su partido
Ser secretaria general de un partido que pasó de ser oposición a convertirse en organización de gobierno no es una tarea sencilla.
Carolina tuvo que acompañar al PRM en momentos históricos: la llegada al poder en 2020, la administración de una organización política con presencia en todo el territorio nacional, las elecciones municipales, congresuales y presidenciales de 2024 y la consolidación del partido como principal fuerza política del país.
En cada uno de esos procesos tuvo que asumir responsabilidades políticas, organizativas y humanas.
Y lo hizo con un estilo propio.
Carolina Mejía es una dirigente que combina firmeza con cercanía. Una mujer que sabe escuchar, que entiende el valor de la disciplina partidaria y que, al mismo tiempo, reconoce que detrás de cada estructura política existen personas, familias, sueños y sacrificios.
Ese estilo de liderazgo ha contribuido a construir una imagen de dirigente cercana, trabajadora y comprometida.