Cartera de crédito crece 14% y lidera expansión de la banca dominicana

La banca dominicana ha consolidado su crecimiento en los últimos años impulsada por la expansión de la cartera de crédito, que aumentó alrededor de 14% entre 2021 y 2025, convirtiéndose en el principal motor del balance de las entidades financieras.

Durante el panel “Banca Dominicana: desempeño sobresaliente y el desafío de profundizar la inclusión y penetración financiera”, expertos del sector coincidieron en que este crecimiento responde a una combinación de enfoque estratégico en sectores productivos, políticas públicas adecuadas y avances tecnológicos.

“El crecimiento ha estado concentrado en la cartera de créditos, apoyando sectores clave como vivienda, construcción, infraestructura y energía”, explicó Ian Raúl Álvarez, vicepresidente de Planificación y Desarrollo de Intermediación Financiera de Banco BHD.

El ejecutivo detalló que la cartera pasó de representar 48% del balance a 55%, reflejando una mayor orientación hacia el financiamiento de la economía real. De hecho, el desempeño del sistema no se explica únicamente por la estrategia bancaria. También ha sido determinante el rol de las autoridades.

Según Enmanuel Cedeño-Brea, asesor de la Superintendencia de Bancos, la actualización normativa y la estabilidad regulatoria han sido claves para sostener la confianza y el crecimiento.

“Hemos trabajado en actualizar la normativa en línea con estándares internacionales y fortalecer la protección al usuario, lo que contribuye a la credibilidad del sistema”, afirmó.

A esto se suma una política monetaria que, en momentos de presión inflacionaria y altas tasas, permitió mantener liquidez y facilitar el crédito en condiciones favorables, según los participantes.

Confianza y digitalización

Desde el lado pasivo, el crecimiento del crédito ha requerido una base sólida de financiamiento. Para Melvin Deschamps, CFO de Banco Santa Cruz, el factor determinante ha sido la confianza.

“Sin gobernanza corporativa no podemos transmitir confianza a los depositantes, y sin confianza no hay fondeo sostenible”, sostuvo. El ejecutivo destacó que la banca ha logrado mantener una base de depósitos estable, apoyada en la digitalización y en una oferta de productos más conveniente para los usuarios.

“El manejo del dinero ya no depende solo de tasas, sino de conveniencia y experiencia del cliente”, indicó. Además, señaló que nuevas herramientas como los repos han ampliado las fuentes de financiamiento, permitiendo a los bancos gestionar mejor su liquidez y estructura de costos.

Tecnología e inclusión financiera

Uno de los cambios más relevantes ha sido la transformación digital del sistema financiero, que ha facilitado tanto el acceso al crédito como la captación de clientes.

“La digitalización ha facilitado el acceso al crédito de consumo, tarjetas y otros productos, contribuyendo a la inclusión financiera”, explicó Álvarez.

Por su parte, Cedeño-Brea destacó que la regulación ha acompañado este proceso, permitiendo la apertura de cuentas y contratación de productos de manera no presencial.

“Hoy existen productos que pueden abrirse y gestionarse completamente en línea, lo que ha ampliado el alcance del sistema financiero”, señaló. No obstante, los expertos coincidieron en que el reto ya no es solo digitalizar, sino convertir la tecnología en una experiencia diferenciadora para el cliente, especialmente frente a nuevas generaciones.

Sectores clave

De cara a los próximos años, la banca identifica oportunidades en varios frentes, aunque con una visión balanceada entre segmentos.

Entre los sectores con mayor potencial destacan el turismo y toda su cadena de valor, así como la infraestructura y la energía, junto a las zonas francas y las oportunidades asociadas al nearshoring. A esto se suman la agroindustria, el desarrollo de vivienda y el financiamiento a personas, así como el impulso a las pequeñas y medianas empresas (pymes), que continúan siendo un eje clave para el crecimiento económico.

“Las pymes son fundamentales para el crecimiento del país, y existe un compromiso de seguir apoyándolas, incluso en un contexto de tasas altas y mayor morosidad”, afirmó Álvarez.

Asimismo, destacó la importancia de mantener una estructura diversificada del balance, combinando crédito a personas, empresas y operaciones de tesorería para mitigar riesgos.

Retos estructurales

Desde la perspectiva de René Medrano, Ratings Manager de Moody’s Local, la banca dominicana mantiene indicadores sólidos frente a la región. “El sistema bancario se sigue desempeñando de manera destacada en métricas como calidad de activos, rentabilidad y capitalización”, afirmó.

Sin embargo, advirtió que persisten desafíos estructurales, especialmente en términos de inclusión y penetración financiera. “El porcentaje de la población con acceso al sistema financiero sigue siendo bajo, lo que representa una oportunidad de crecimiento importante”, indicó.

Además, señaló que factores como las tasas de interés y el tipo de cambio podrían incidir en el ritmo de expansión del crédito, aunque sin comprometer la estabilidad del sistema.

Educación financiera

Uno de los puntos críticos señalados por las autoridades es la necesidad de fortalecer la educación financiera.

“Más que educación financiera, necesitamos mejorar la educación en general, incluyendo habilidades básicas como la comprensión numérica”, afirmó Cedeño-Brea.

En respuesta, la Superintendencia ha desarrollado herramientas como plataformas digitales, aplicaciones y programas de capacitación dirigidos a distintos segmentos de la población.

El objetivo es reducir la brecha de conocimiento y facilitar una mayor integración al sistema financiero formal.

Estas declaraciones fueron ofrecidas en el marco de Inside República Dominicana 2026, evento organizado por Moody’s en el JW Marriott Hotel Santo Domingo, donde se analizaron los principales avances, retos y oportunidades del sistema financiero en su rol como motor del crecimiento económico del país.