Desarticulan peligrosa célula de los Dominican Don't Play en Madrid: 11 detenidos y 10 en prisión

Madrid. La Policía Nacional española ha desarticulado una de las células más violentas y activas de la banda juvenil Dominican Don't Play (DDP) en la capital, con la detención de once personas, de las cuales diez ya cumplen prisión preventiva.

Ataque brutal a un inocente

La investigación se inició en enero tras una agresión a un joven que no tenía ningún vínculo con pandillas. El hecho ocurrió en el distrito madrileño de Usera, una zona disputada por bandas juveniles, cuando la víctima esperaba a una amiga en la vía pública.

Los atacantes, miembros de los DDP, buscaban venganza tras una agresión previa en la que cinco de sus integrantes fueron heridos por arma de fuego, presuntamente por la banda rival Trinitarios. Al no localizar a ningún miembro enemigo, agredieron violentamente al joven, quien sufrió lesiones medulares irreversibles y permanece hospitalizado.

Nueve allanamientos y arsenal incautado

Entre el 8 y 9 de julio, se realizaron nueve registros en diferentes inmuebles donde fueron incautados:

Un subfusil de asalto y un revólver, ambos de imitación.

Munición real y armas blancas.

Dispositivos electrónicos, documentos, símbolos y textos vinculados a la banda.

Un vehículo utilizado en la agresión.

Los detenidos pertenecen al conocido “Coro de los 4 Chorros” de los DDP, una facción especialmente violenta. Están acusados de tentativa de asesinato, tenencia ilícita de armas y pertenencia a organización criminal.

“Actuaban con total impunidad”

Según la inspectora jefa a cargo del caso, los agresores “salieron a la caza” de un rival, convencidos de que podían actuar con total impunidad en la zona de Carabanchel, al sur de Madrid, donde ejercían control territorial.

Entre los arrestados hay varios líderes y cabecillas que organizaban los ataques y coordinaban a los miembros. La Policía considera esta operación como un golpe decisivo contra esta célula.

Banda bajo vigilancia

Aunque algunos miembros de los DDP siguen en libertad, las autoridades aseguran que no tienen capacidad de reactivar la célula y que están

bajo constante vigilancia.