Dos Tommy John después, Soriano encuentra la forma

En las primeras dos semanas de la temporada, cuando los abridores han trabajado ya el 10 % de las salidas de un año saludable, ha sido el pitcheo el que ha sacado la cara dentro de la representación dominicana en las Grandes Ligas.

Sandy Alcántara (Marlins), Edward Cabrera (Cachorros), Framber Valdez (Tigres), Randy Vásquez (Padres), Cristopher Sánchez (Filis) y Reynaldo López (Bravos) sacan notas altas, pero dentro de la delegación hay una figura que se abre paso, tras un arranque de carrera de muchas incertidumbres.

El derecho José Soriano (3-0, 0.45 de efectividad) lleva 21 ponches en 20 entradas y su WHIP se hunde hasta 0.65. Lo hace con un variado repertorio en el que sobresale un sinker que roza las 97 millas (lo usa el 29 % de sus pitcheos), una curva que toma forma de nudillo (28 %), su recta de cuatro costuras que llega a las 98 mph (22 %) y en menor medida el slider con la recta de dedos divididos (10 %) y el slider (9 %) según Baseball Savant.

Pero su historia antes de llegar a esta campaña no ha sido tan atractiva como esas estadísticas.

Su sueño era más grande que el bono de US$ 70 mil que recibió por firmar con los Angelinos de Los Ángeles en 2016. Soriano impresionó desde la Dominican Summer League en la que tuvo efectividad de 1.58 en 14 salidas. 

Mejoró su físico, pasó de 170 a 210 libras, y su recta tocaba las 100 millas por hora en 2019. Al final de ese año, ya era el prospecto 10 de la organización, y en Clase A ponchó a 92 en 82.1 entradas.