EE.UU. y China reanudan negociaciones comerciales en Suiza en medio de tensiones arancelarias

El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, y el representante comercial Jamieson Greer iniciaron el sábado una ronda de negociaciones con altos funcionarios chinos en Suiza, en un intento por apaciguar una creciente disputa comercial que amenaza con afectar gravemente el comercio global y la estabilidad económica internacional.

Según informó la agencia estatal china Xinhua, la delegación estadounidense se reunió en Ginebra con una comitiva liderada por el viceprimer ministro chino, He Lifeng.

Reuniones discretas y expectativas limitadas

Aunque no se divulgó el lugar exacto del encuentro, se observó una caravana de vehículos saliendo de la residencia del embajador suizo ante las Naciones Unidas. Diplomáticos de ambas naciones confirmaron la realización del diálogo bajo condición de anonimato, dada la sensibilidad del proceso. Una fuente diplomática señaló que las conversaciones duraron unas dos horas antes de continuar con un almuerzo previamente agendado.

A pesar del bajo perfil del encuentro, existe la esperanza de que ambas partes logren reducir los altos aranceles mutuos, una medida que podría aliviar la presión sobre los mercados financieros y las empresas que dependen del comercio bilateral.

Escalada arancelaria bajo Trump

En abril, el presidente estadounidense Donald Trump elevó los aranceles sobre exportaciones chinas hasta un 145%. Como represalia, Beijing impuso gravámenes del 125% sobre productos estadounidenses. Este nivel de tarifas equivale prácticamente a un boicot comercial mutuo, lo que ha congelado un intercambio comercial que superó los 660,000 millones de dólares el año pasado.

Incluso antes del inicio formal de las conversaciones, Trump insinuó la posibilidad de reducir los aranceles. En su red social Truth Social, escribió: “¡80% de arancel parece correcto! Depende de Scott”.

Para Sun Yun, directora del programa sobre China del Stimson Center, esta reunión marca el primer encuentro formal entre He Lifeng y Scott Bessent. Aunque considera poco probable un avance significativo, sostuvo que incluso una reducción simbólica de los aranceles enviaría una señal positiva. “No pueden ser solo palabras”, afirmó.

Aranceles como arma económica

Desde su retorno a la Casa Blanca en enero, Trump ha intensificado el uso de los aranceles como herramienta de presión económica. Entre sus medidas figura un impuesto general del 10% a las importaciones globales, y en el caso específico de China, un arancel adicional del 20% ligado a presiones para frenar el tráfico de fentanilo hacia EE.UU.

El resto de los gravámenes —hasta completar el 145%— se remontan a su primer mandato y están vinculados a denuncias sobre prácticas comerciales desleales de China.

Disputa tecnológica sin resolver

Durante su administración inicial, Trump acusó a China de forzar a las empresas extranjeras a transferir tecnología, subsidiar de forma desleal a sus industrias tecnológicas, y realizar espionaje industrial. Aunque en enero de 2020 ambas naciones firmaron un acuerdo preliminar conocido como “Fase Uno”, este no resolvió los temas estructurales, y muchos compromisos chinos no se cumplieron, en parte debido a la pandemia de COVID-19.

La disputa tecnológica se ha reactivado, con Washington aún preocupado por el déficit comercial frente a China, que en 2024 alcanzó los 263,000 millones de dólares.

Suiza en el centro de las negociaciones

Además del encuentro bilateral con China, Bessent y Greer tienen previsto reunirse con la presidenta suiza, Karin Keller-Sutter. La conversación ocurre tras la reciente decisión de Trump de suspender temporalmente aranceles del 31% sobre productos suizos, que actualmente se encuentran reducidos al 10%.

El gobierno suizo ha optado por una postura cautelosa y ha evitado represalias, advirtiendo que un conflicto comercial con Estados Unidos podría afectar sectores clave como la relojería, el queso, el chocolate y las cápsulas de café.

“Un aumento en las tensiones comerciales no está en el interés de Suiza. Las contramedidas tendrían un costo significativo para nuestra economía”, explicó el Ejecutivo helvético en un comunicado.

 

Estados Unidos es el segundo mayor socio comercial de Suiza, solo superado por la Unión Europea. El comercio bilateral se ha cuadruplicado en las últimas dos décadas, y el 99% de los productos estadounidenses ingresan al país sin aranceles tras la eliminación de las tasas industriales por parte de Berna.