Ejército libanés toma posiciones en una zona del sur ante una gradual retirada israelí

El Ejército libanés continúa consolidando su presencia en la población de Zawtar al Gharbiya, una de las tres zonas de despliegue condicionado fijadas en el sur del Líbano para la retirada gradual de las tropas israelíes, mientras los vecinos intentan regresar poco a poco a lo que queda de sus hogares en este golpeado municipio.

Tras la visita el pasado jueves del primer ministro libanés, Nawaf Salam, el retorno de los residentes se realiza bajo un dispositivo de extrema cautela, según pudo constatar EFE sobre el terreno.

Las familias, que acamparon durante cuatro días en la entrada a la espera de que el Regimiento de Ingenieros despejara los accesos de minas y explosivos, de momento solo tienen autorización para inspeccionar sus casas en los barrios del oeste y del norte, sin permiso para pernoctar.

Este estricto control afecta también a la labor informativa. Escoltados en todo momento por todoterrenos militares tras superar un rígido puesto de mando inicial, los periodistas solo disponen de una ventana de quince minutos antes de ser evacuados de la zona.

Las patrullas vigilan cada calle, pero la mirada de todos los vecinos se dirige a las casas de enfrente, intactas y aún ocupadas por soldados israelíes.