El béisbol infantil se debilita ante la presión de las firmas

El béisbol ha pasado de ser una diversión a convertirse en una meta económica para muchos niños... y familias.

Las ligas infantiles, otrora campo fértil en donde los infantes comenzaban a soñar con ser peloteros, peligran como ese escalón en la cadena de desarrollo.

Diario Libre contactó a actores de primera línea en el rubro, que han presenciado cómo en la última década el apetito voraz de todos los actores de la cadena (familia, entrenadores y clubes) ha llevado a que los niños que emiten señales de talento sean dirigidos cada vez más temprano a los programas de desarrollo para que sean "preparados para firmar".

Niños son captados durante la acción de un partido de la liga La Javilla de John Carmona. (FUENTE EXTERNA.)

El sistema nuevo

Con el aumento de la inversión de los clubes en firmas, el énfasis de los padres pasó a ver cómo, antes de los 16 años, alguno de sus hijos es preparado para lograr un bono millonario que cambie para siempre el destino económico de la familia, no importa si se sacrifica hasta la educación del menor.

"Todo cambió en las familias cuando aprendieron el sistema nuevo. Ya los mismos papás saben que el muchacho si va a una liga es solo para mostrarlo, y luego se lo llevan a un programa para que lo preparen antes de los 12 años", dice John Carmona, quien tiene décadas de experiencia con su liga, La Javilla, y que asegura que ahora "los niños tienen como si fuera un trabajo de adulto" y su foco no está en estudiar. Conoce casos de padres que no les interesa la escuela, sino que logren una firma.

John Carmona, presidente de la Liga de La Javilla. (FUENTE EXTERNA)

En las academias independientes, los niños tienen sesiones diarias de entrenamientos, que van de 8 a 12 del mediodía, y de 2 a 7 de la tarde, lo que no deja lugar para la escolaridad.