El calor en interiores, una amenaza creciente para la salud física y mental
Los espacios interiores, desde una casa a un coche, un colegio o una cárcel, pueden ser más calurosos que los exteriores y sufrir temperaturas extremas que amenacen la salud física y mental de quienes los ocupan.
Los riesgos particulares del calor en interiores es el tema al que se dedica este martes el Día Mundial de la Acción contra el Calor, impulsado por la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC).
En su quinta edición, esta conmemoración pone el foco en los riesgos para la salud a los que se enfrentan las personas en sus hogares, pero también en instalaciones como colegios, lugares de trabajo, hospitales, residencias, prisiones, centros de transporte o vehículos debido a las altas temperaturas.
"El calor en interiores afecta de manera desproporcionada a los adultos mayores, a las personas con problemas de salud preexistentes, a quienes viven en asentamientos informales y a las personas en situación de pobreza energética que no pueden costearse la refrigeración", han destacado los organizadores de la jornada.
Los materiales de construcción, las características del diseño de los edificios y el efecto de isla de calor urbana influyen en la temperatura in
terior.