En "Alcatraz de los Caimanes", detenidos denuncian abusos en un limbo legal
Los días son eternos en el nuevo centro de detención de migrantes en los Everglades de Florida. Recluidos en espacios sin ventanas ni relojes, bajo lámparas siempre encendidas y casi sin ver la luz del sol, los presos pierden la noción del tiempo.
Varios detenidos, familiares y abogados denuncian pésimas condiciones de internamiento en el lugar apodado "Alcatraz de los Caimanes": suciedad por doquier, falta de atención médica, malos tratos y violación de sus derechos legales.
"Ni a un animal lo tratan así. Esto es como una tortura", dijo Luis González, un cubano de 25 años, que llamó a la AFP desde el interior del centro.
Florida levantó en ocho días estas instalaciones -abiertas el 2 de julio en un aeródromo abandonado en el humedal de los Everglades- para ayudar a la administración de Donald Trump en su cruzada contra la inmigración irregular.
El estado del sureste, gobernado por el republicano Ron DeSantis, firmó un acuerdo con la policía migratoria (ICE) para detener a extranjeros indocumentados, una competencia que hasta el momento sólo tenían las autoridades federales. Y ahora el gobierno de Trump quiere convertir esto en un modelo para otros centros de detención del país.
- Como "asesinos" –
González llegó a Estados Unidos en 2022 y se instaló en Florida, después de que las autoridades lo liberaran mientras se revisaba su solicitud de asilo.