Es correcto manejar Relaciones Públicas con prepotencia y arrogancia

Por la Redacción.- Ramon Benito Suárez / Editor 

Un colega y quién suscribe, sostuvimos una discusión por el caso , que le expuse de muchos encargados de Prensa y Comunicación de instituciones públicas que " tienen más grasa" que los mismos funcionarios.

Incluso, a veces, andan blindados con trajes y zapatos exportados de París y perfumes italianos de altas sumas. Es un dilema que viene desde los gobiernos del partido morado, cuando muchos periodistas se hicieron multi millonarios con sus manejos turbios al frente de muchas entidades del Estado.

Hay muchos ejemplos filtrados en los medios de escándalos publicados en programas de investigación periodística sobre este particular.

Un periodista al frente de un Departamento de Prensa de una institución pública, debe siempre velar por crear una atmósfera agradable entre los colegas que " laboran en medios" para que haya un fluir noticioso con criterio y, lo más importante, el funcionario siempre tenga acceso a la noticia viva.

Algunos encargados se creen dioses del Olimpo. Para llegar a sus despachos, hay que filtrar y estar anotado en lista de citas previas " o si no, no le ve la cara".

Hay muchos " que te ponen obstáculos" y para poder presentar propuestas de publicidad, hay que hablar directamente con determinados funcionarios " porque esos encargados no funcionan".

Crean un anillo en sus gestiones y la publicidad se dirige solo a un grupo, formado por los medios digitales de mucho flujo y que se identifique con el partido de turno.

En mi exposición, también señalé que la arrogancia y prepotencia de esos colegas, se le pega al funcionario " y en circuitos de medios digitales", sus noticias no aparecen.

La mentira, el cuento son parte de las excusas que usan esos flamantes " encargados de prensa" de las instituciones públicas.

En el organigrama del Gobierno, son pocos los periodistas que abren sus puertas a sus homólogos, para dar atención o determinado servicio.

Los encuentros de botellas de vinos y buenas cenas, son exclusivos para un grupo aburguesado , ahí no caben " las paginitas ni blocitos" caga tinta ni pega refritos.

Desde  hospitales, direcciones departamentales, ministerios y ayuntamientos, se vive ese proceso de colegas " carcomidos por las mieles del Poder" y se olvidan que son cargos momentáneos.