Faride Raful aplica la Ley y es condenada por algunos sectores
Por la Redacción.- Sandra R. Tapia / Directora
No sé si afirmar que cuando se hace cumplir la Ley, los funcionarios pasan al banquillo de los peores, pero también si no la hace cumplir, se sienta en el mismo banquillo.
A la ministra de Interior y Policía, Faride Raful, le ha tocado enfrentar sectores oscuros dentro de su propio ambiente que han tratado de manchar su impecable gestión al frente de una institución que tiene muchas responsabilidades ante la sociedad.
El horario que controla el expendio de bebidas alcohólicas, no fue creado por su gestión. Ese proyecto hace varios años creado a raíz de la aparición del COVID -19 que trajo una serie de controles para evitar la propagación del virus por aglomeración de personas.
Entonces, por qué la bulla. Sectores muy dados al irrespeto y a promocionar el desorden en vías públicas, salen en defensa de sus actos y aprovechan también el " descontrol de las redes sociales" para opinar y condenar acciones " realizadas bajo el amparo de la Ley".
Ya la sociedad dominicana debe recibir de una entidad estatal respuesta que les llene de satisfacción, aunque un grupúsculo las veas como arbitrarias.
La incautación de bocinas que contaminan la convivencia pacífica en sectores populares del Distrito Nacional y el Gran Santo Domingo, es cierto, debe ser manejado con criterio y no impulsar la violación de derechos ciudadanos.
El cierre de bares y colmados por violar reglamentos del Programa de Control de Ventas de Bebidas Alcohólicas (COBA), es otro caso que merece analizarse " a mucha profundidad" , porque según propietarios de negocios dedicados al entretenimiento nocturno " se tan pasando".
Raful ha sido muy clara en su posición de hacer " cumplir las Leyes en ese sentido y que legalmente el Ministerio de Interior y Policía (MIP) le ampara".
Todo está escrito , no había voluntad de actuar, es simple. Intereses se han visto afectados y quienes ya no pueden seguir con ese desorden, al sentirse dolidos, pues emiten juicios dañinos y venenosos.
Ya está bueno que un grupo de alcohólicos (as), consumidores de sustancias controladas de sectores de clase social media y alta, quieran llevar su desorden a sus sectores sin pensar en sus vecinos .
La Ley se ejecuta, aunque hay que poner controles a los excesos, para llevar la paz que tanto necesita la sociedad dominicana de respeto que aún se conserva.