La "casita" de Bad Bunny en Madrid desata críticas por clasismo y machismo
La famosa casita de Bad Bunny, que forma parte de la escenografía de su actual gira, ha levantado polémica durante su residencia en Madrid por los criterios de selección de las personas elegidas para que la habiten durante el concierto, que muchos seguidores consideran "machistas" y "clasistas".
La casita es una réplica de una vivienda tradicional puertorriqueña que el artista utiliza en la segunda parte del espectáculo de Debí tirar más fotos tour, cuando abandona el escenario principal para interpretar varias canciones como si estuviera en una reunión familiar o de amigos.
Durante los primeros conciertos en Madrid, que empezaron el pasado 30 de mayo, los invitados han sido famosos como el actor Noah Schnapp (Stranger Things) y los futbolistas Marcelo y Achraf Hakimi.
Una selección que ha sido criticada en redes por "clasista" y por convertir esta presunta fiesta de vecindario en una zona VIP.
Pero la polémica más viral la ha levantado el criterio que ha seguido el equipo de Bad Bunny para escoger a las personas anónimas que acceden a la 'casita'. "Es una machistada histórica", denuncia en internet una usuaria que se queja de que solo suben al escenario "las chicas guapas" que se acercan a las vallas del escenario antes de que empiece en concierto.
Abundan en redes los vídeos en los que se ve al artista en la casita bailando rodeado de chicas jóvenes que cumplen a rajatabla con el canon físico normativo.