La inversión extranjera genera cada vez menos puestos de trabajo
A pesar del escenario adverso que enfrentó la economía mundial en 2025, producto de la política arancelaria impulsada por los Estados Unidos, la inversión extranjera directa (IED) en América Latina logró una modesta expansión de 1.7 %, un crecimiento del cual no escapó la República Dominicana, que se ubicó como el octavo país de la región en recepción de esos flujos.
Con una cifra de IED que alcanzó los 5,033 millones de dólares, el país marcó un máximo histórico y se posicionó como el segundo mayor receptor en el Caribe, solo por detrás de Guayana, nación productora de petróleo.
Sin embargo, el país, la región y el mundo enfrentan un nuevo fenómeno: aunque reciben mayor monto en inversiones, los empleos que estas crean se está reduciendo, principalmente las destinadas a sectores como comunicaciones, energías renovables, semiconductores y carbón, petróleo y gas, debido a que son actividades que requieren poca mano de obra.