Mather, padre del Webb: Sigo teniendo ideas para nuevos observatorios, algunas alocadas
John C. Mather, Nobel de Física y uno de los padres del telescopio James Webb: “Sigo ideando nuevos observatorios, algunos bastante alocados”
John C. Mather (Virginia, EE.UU., 1946), galardonado con el Premio Nobel de Física en 2006 y figura clave en el desarrollo del telescopio James Webb, asegura que su creatividad científica sigue intacta. Lejos de retirarse, continúa generando ideas para nuevos observatorios espaciales, especialmente modelos híbridos que combinan infraestructura terrestre y espacial. "Algunas de ellas son bastante alocadas", reconoce con una sonrisa.
Mather se encuentra actualmente en Canarias, donde ha sido nombrado doctor honoris causa por la Universidad de La Laguna. En una entrevista con EFE, reflexiona sobre los desafíos de la NASA, la exploración de Marte y la búsqueda de vida extraterrestre.
Los hallazgos más sorprendentes del James Webb
Aunque el telescopio aún está en sus primeras etapas de observación, Mather ya destaca descubrimientos fascinantes: "Hemos detectado dióxido de azufre en la superficie de algunos satélites de Júpiter, y dióxido de carbono en Europa. Son señales interesantes, ya que podrían estar relacionadas con la existencia de vida en océanos subterráneos".
¿Estamos cerca de confirmar vida más allá de la Tierra?
"No se puede estar completamente seguro", admite Mather, "pero para acercarnos a esa certeza debemos construir un telescopio capaz de detectar oxígeno en la atmósfera de un planeta similar a la Tierra". Otra vía sería traer muestras de Marte y analizarlas en la Tierra: "Si encontramos algo que esté vivo, podríamos afirmarlo. No es imposible, pero aún estamos lejos de lograrlo".
¿Puede el James Webb superar su vida útil?
El telescopio Hubble superó con creces sus expectativas, y hay esperanzas similares para el Webb. “Esperamos que funcione unos 20 años. Está limitado por la cantidad de combustible, pero no se está agotando rápidamente. Con algo de suerte, podría durar incluso más”, explica.
Colaboración internacional en tiempos inestables
El Webb es fruto de la cooperación entre Estados Unidos, Canadá y la Agencia Espacial Europea. ¿Sería posible un proyecto similar hoy? Mather se muestra cauto: “Muchas cosas aún son posibles, pero el mundo es ahora más caótico. En EE.UU. hay nuevos líderes políticos y no sabemos qué decisiones tomarán. Algunos estamos preocupados, pero aún hay esperanza. El Congreso debe aprobar el presupuesto, y eso es lo que marcará el rumbo”.
¿Peligran los fondos de la NASA?
"No tengo información interna, pero mantengo la esperanza de que no haya recortes", afirma el físico.
Críticas al término “Big Bang”
Mather ha expresado su desacuerdo con el término "Big Bang", prefiriendo hablar de un "universo en expansión". "Lo que observamos es que las galaxias se alejan unas de otras. Si retrocedemos en el tiempo, todo estaba más cerca, pero no en un punto específico, sino en todas partes. ‘Big Bang’ sugiere una explosión localizada, y eso no se ajusta a lo que realmente vemos".
Cambiar la percepción del tiempo y el espacio
“El tiempo es más complejo de lo que parece. Einstein ya nos dijo que depende del movimiento. Medimos el tiempo y el espacio con ondas de luz. Es un fenómeno fascinante y todavía lleno de misterio”.
Luna o Marte: ¿por cuál empezar?
“Debemos comenzar por la Luna. Es más accesible y nos permitirá aprender lo necesario para llegar a Marte con seguridad: cómo construir hábitats, cultivar alimentos, extraer recursos...”
Actualmente, regresar desde Marte es inviable debido a la cantidad de combustible requerida. “Tendríamos que producir oxígeno allí, y eso es algo que recién estamos explorando. Enviar personas en un viaje solo de ida no es aceptable para la NASA, aunque haya quienes estén dispuestos”, concluye Mather.