Max Puig llama a proteger a productores de Valverde ante efectos de El Niño y del cambio climático

Advierte que la sequía y el calor extremo amenazan la producción de banano, arroz y leche en la Línea Noroeste

Santo Domingo – El vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mercado de Carbono (CNCCMC), Max Puig, llamó a adoptar medidas para reducir la vulnerabilidad de los agricultores y ganaderos de la provincia Valverde y la Línea Noroeste, ante las olas de calor intenso y la posible sequía que afectaría al país hasta inicios de 2027.
En el marco de su participación en el Panel: Cambio climático en la región noroeste de República Dominicana y Comunicación Efectiva en Procesos Adaptativos, organizado por el Viceministerio de Desarrollo Rural del Ministerio de Agricultura y realizado en la sede de la Universidad Autónoma de Santo Domingo en Mao, Puig recordó el país está siendo afectado por los efectos del fenómeno El Niño de intensidad muy fuerte, con efectos previstos al menos hasta febrero de 2027.

En el encuentro, explicó las características que hacen vulnerable a la República Dominicana, y específicamente a las regiones noroeste y suroeste del país, la necesidad de seguir desarrollando mecanismos de información climática para la toma de decisiones, la importancia de la adaptación y la resiliencia en el sector agropecuario y las experiencias y herramientas para la gestión del riesgo climático en las zonas rurales.

"La Línea Noroeste es una de las regiones del país donde el cambio climático se siente con más fuerza. La provincia Valverde produce buena parte del banano que exportamos y una porción importante de nuestro arroz, y para hacerlo se necesita cada vez más agua, en un momento en que El Niño está causando temperaturas récord y reduciendo el volumen de lluvias sobre el país, amenazando a los productores agropecuarios de la Línea Noroeste”, dijo.

Puig recordó que la Organización Meteorológica Mundial (OMM) informó el 3 de septiembre que el fenómeno El Niño alcanzaría una alta intensidad a finales de 2026 y se extenderá hasta febrero de 2027 y que, a nivel nacional, el Instituto Dominicano de Meteorología (Indomet) prevé lluvias deficitarias durante el segundo semestre de este año y un mayor riesgo de sequía meteorológica.

"En estos momentos y para los próximos meses, cada metro cúbico de agua que podamos cuidar es importante, porque si baja el nivel de agua en los embalses el pequeño productor es quien más lo sufre, porque no tiene reservas, apenas recibe crédito y casi nunca puede asegurar sus cosechas, por ello, debemos proteger su capacidad de producir para asegurar la alimentación de la población y la estabilidad económica y social para toda la región y el país", señaló.

Puig recalcó que, a pesar de que el análisis del Noroeste se desarrolla alrededor de la cuenca del Yaque del Norte, caracterizada como la mayor cuenca hidrográfica del país, se identifican amenazas de sequía en Guayubín, Mao, Villa Vásquez, Laguna Salada, Esperanza, y otras localidades, lo que revela la alta vulnerabilidad hídrica de la zona.

BANANO, ARROZ Y GANADERÍA

Max Puig explicó que el calor y la falta de agua afectan a los principales rubros de la provincia Valverde, y citó el ejemplo del banano, una fruta de alta demanda de agua que, cuando los cultivos están bajo estrés hídrico, pierde tamaño y calidad, lo que compromete los contratos de exportación hacia los exigentes mercados europeos.

Acerca de la producción de arroz, recordó que este cultivo depende de la lámina de agua y ante una sequía severa, sus siembras pueden verse retrasadas, reducidas o reguladas para ahorrar agua.

“En cuanto a la ganadería, la sequía podría causar una pérdida extensiva de pastos y, como consecuencia, una caída en la producción de leche y de carne, afectando la economía de cientos de familias de los sectores rurales, expresó.

Puig también advirtió acerca de los fenómenos extremos pendulares que causa el cambio climático y que amenazan los territorios de maneras distintas.

"El cambio climático nos trae sequías más largas y, también, aguaceros más intensos y localizados. Mao ya ha sufrido inundaciones en el pasado y el cambio climático aumenta la posibilidad de que se produzcan aguaceros intensos como los que vivimos en noviembre de 2022 y 2023. Un suelo reseco y compactado absorbe menos agua, y la caída de lluvias intensas puede causar daños graves después de meses de sequía. Tenemos que prepararnos para ambos escenarios, este año y el próximo", sostuvo.

En junio del presente año se registraron récords de temperatura en varias localidades de la región Noroeste del país, entre ellas, el municipio Sabaneta en Santiago Rodríguez, registró un pico de 39,9 °C, temperaturas extremas que también afectan a la provincia Valverde.