Negocios dedicados a vender comidas, están como el chivo sin ley

Por la Redacción.- Ramon Benito Suárez / Editor 

En días pasados dediqué varios párrafos a la Ley General de Salud 42-01 y puse énfasis en los artículos contentivos en la misma " que tienen que ver con la supervisión y vigilancia a los negocios dedicados a vender comida al público".

Esa Ley es muy clara y precisa en sus artículos que se refieren a los establecimientos dedicados al expendio de comida cocinada para el consumo humano.

La alta proliferación de negocios que venden comida, ha crecido en Santo Domingo, específicamente, de manera descontrolada.

Los hay legalmente autorizados por los organismos responsables, pero una gran cantidad no posee permisos ni para vender menores ni empanadas.

Cualquiera prende una estufa, pone un caldero y vende en cualquier esquina el desayuno, comida , cena y esos alimentos manipulados , no se sabe su origen y cómo se almacenan .

Los inspectores de Salud Pública en la época de Joaquín Balaguer, salían a supervisar los negocios, sus cocinas y quienes manejaban esa parte. Por eso , colocaban un letrero " en lugar visible" de inspección.

Hoy el  tren del gobierno tiene a Proconsumidor, un organismo que tiene bajo su encomienda, ser el defensor del consumidor ante cualquier anomalía o engaños de negocios .

El caso de la colega y directora de este portal que asistió junto a varios periodistas a cenar en un restaurante de la Autopista de San Isidro llamado Carnocho , merece vital atención.

Denunció que la comida solicitada " estaba con mal olor la carne" y " los tostones negros", lo que debe mover a la entidad responsable de supervisión, a darse una vuelta por la cocina de ese cacareado restaurante a ver cómo marcha todo.

Proconsumidor, que dirige el dirigente reformista-balaguerista, abogado Eddy Alcántara, debe conminar a su personal de inspectores, visitar las cocinas de los negocios dedicados a vender comidas para que " cosas así no sucedan".

El casco urbano y el Gran Santo Domingo ( GSD), en los últimos años, ha crecido en materia de establecimientos que venden comida, claro de manera legal.

Pero el número de los informales, supera en muchos dígitos a los patentizados. Solo basta salir a tempranas horas y ver la cantidad de puestos de ventas de comida en las calles , mercados de todos los barrios del GSD, a los ojos del Ministerio de Salud Pública y Proconsumidor.