Profesores denuncian amenazas y pérdida de autoridad en las aulas

Profesores de distintas provincias del país denuncian un ambiente de creciente hostilidad que, aseguran, ha comenzado a afectar su seguridad y el ejercicio cotidiano de la docencia.

A los mensajes agresivos enviados por estudiantes, cargados de insultos y amenazas, se suman expresiones intimidatorias y palabras altisonantes dentro y fuera de los planteles. Los educadores advierten que situaciones que antes podían considerarse episodios aislados comienzan a generar temor entre quienes deben acudir diariamente a las aulas.

Las agresiones no se limitan a las palabras. Entre las prácticas denunciadas figura la colocación de clavos y otros objetos punzantes cerca de los vehículos de los profesores, con el propósito de que, al terminar la jornada, encuentren los neumáticos pinchados.

Frente a estos hechos, una de las principales quejas es la escasa o casi inexistente presencia de la Policía Escolar en algunos centros, una situación que aumenta la sensación de desprotección de docentes que temen que las amenazas puedan escalar hacia episodios de mayor violencia.

A este escenario se agrega la presión de algunos padres que reaccionan de manera agresiva cuando sus hijos obtienen bajas calificaciones. Los profesores relatan que no son infrecuentes los reclamos de progenitores que, en lugar de cuestionar el desempeño académico del estudiante, recriminan al docente por "no ponerle buenas notas".