Reducción de diputaciones impactará significativamente al Poder Legislativo

República Dominicana se acercaría a la media regional con menos diputados

Se escogería una diputación por cada 98,000 habitantes

En el próximo cuatrienio, la Cámara de Diputados podría reducirse de 190 a 137 legisladores, una propuesta que ha generado reacciones tanto a favor como en contra. De 13 países latinoamericanos, República Dominicana se encuentra en segundo lugar en este indicador frente a naciones que la superan en territorio y población, sin embargo, esta reducción la acercaría a la media regional.

Disminuir estos escaños del Congreso Nacional implicaría una redistribución de las plazas territoriales, modificando así parte de la estructura actual del Poder Legislativo.

El Estado dominicano cuenta con más diputados que países como Guatemala, Colombia, Chile, Ecuador, Honduras, Uruguay, Nicaragua, Panamá, Jamaica, El Salvador y Costa Rica.

Entre todas las naciones comparadas, solo Venezuela supera a la nación en número de diputados, ya que en julio de 2020, el presidente Nicolás Maduro aumentó el número de legisladores de 167 a 277.

El pasado lunes, el presidente Luis Abinader adelantó que la reforma constitucional, que se evaluará en el Congreso Nacional a partir del 16 de agosto, contemplará la eliminación de 53 escaños en la Cámara de Diputados.

La propuesta del Ejecutivo contempla la siguiente distribución: 110 legisladores escogidos por las demarcaciones provinciales, 20 diputados nacionales y siete congresistas del exterior.

¿Cómo se distribuirían los escaños?

El artículo 81 de la Constitución dominicana establece la cantidad de representantes en la Cámara Baja y cómo deben distribuirse.

En ese sentido, hay dos principios que influyen directamente en el mecanismo de distribución de los puestos en el territorio nacional: la población y la disposición de que cada provincia tenga al menos dos diputados.

Como informó el primer mandatario, las curules por representación geográfica pasarían de 178 a 110, lo que implica la eliminación de 68 puestos. Para reorganizar esta nueva estructura, se debe dividir la población total entre los escaños disponibles.

Basado en esta idea, se pasaría de una diputación por cada 50,000 habitantes (como está ahora) a una por cada 98,000 habitantes (específicamente 97,945).