Reglamentos de tránsito siguen sin cumplirse a pesar de su impacto en la seguridad vial

Santo Domingo. Aunque desde julio de 2020 el Poder Ejecutivo emitió varios decretos para aplicar la Ley 63-17 sobre movilidad, transporte terrestre y seguridad vial, muchas de estas regulaciones aún no se cumplen, limitando su impacto positivo.

Uno de ellos, el Decreto 256-20, regula el uso de motocicletas, bicicletas y vehículos de movilidad personal. Prohíbe circular sin casco, manejar con calzado inadecuado, transitar por aceras o sujetarse de otros vehículos. Sin embargo, la falta de cumplimiento continúa teniendo consecuencias fatales. En lo que va de 2025, más de 400 motociclistas fallecidos no usaban casco adecuado, según Intrant.

Otros decretos, como el 258-20 sobre transporte de carga, el 257-20 para transporte escolar, y el 255-20 para transporte turístico, también enfrentan bajo cumplimiento, a pesar de establecer reglas claras sobre velocidad, mantenimiento de vehículos y condiciones mínimas de seguridad.

Expertos advierten que la falta de aplicación efectiva de estas normas contribuye al alto índice de siniestros viales. Solo en 2024, el país registró más de 14,000 accidentes de tránsito y más de 3,100 muertes, una cada tres horas, según datos del Observatorio de Seguridad Vial (Opsevi).

Autoridades como el Intrant aseguran que trabajan en la aplicación de estas normativas, pero reconocen que todavía hay retos estructurales que superar, como el mal estado de la flota vehicular y la necesidad de mayor fiscalización.