Restricciones drásticas al transporte público entran en vigor en Cuba

Restricciones drásticas al transporte interprovincial entran en vigor este jueves en Cuba, golpeada por la falta de combustible y donde los asientos en trenes y autobuses —cada vez más escasos— se reservan para enfermos, funerales y otras emergencias.

La isla de 9.6 millones de habitantes funciona prácticamente sin carburantes desde enero, cuando Estados Unidos cortó sus importaciones de petróleo como parte de una campaña de presión destinada a forzar un cambio de régimen.

El transporte, que ya enfrentaba la peor crisis económica de su historia reciente, se ha reducido casi por completo mientras las gasolineras se quedan secas.

Desde este jueves, los trenes que parten de La Habana hacia ciudades del este solo circularán cada 16 días, frente a unas tres veces por semana anteriormente.

Los autobuses estatales, que antes operaban al menos una vez al día hacia las capitales provinciales, lo harán ahora entre una y tres veces por semana.