Sin Nicolás Maduro, Daniel Ortega asume una posición menos conflictiva hacia EE. UU.
El sandinista Daniel Ortega, en el poder en Nicaragua desde 2007, ha guardado su retórica antiimperialista, ha excarcelado a presos políticos, ha nombrado a una nueva encargada de negocios en Washington, y ha restablecido el requisito de visado para ciudadanos de 128 países que generalmente usaban Managua como puente para llegar a EE. UU., desde la caída de su entonces homólogo y aliado venezolano, Nicolás Maduro.
La última medida del Gobierno de Nicaragua, el viernes pasado, fue el restablecimiento del requisito de visa para ciudadanos de 128 países, entre ellos a los de Cuba, Venezuela, China, Irán, Siria, Haití y naciones africanas, en medio de las presiones de la Administración de Donald Trump por la migración irregular.
Estas son las medidas más importantes adoptadas por el Ejecutivo nicaragüense que dirige Ortega junto a su esposa y copresidenta, Rosario Murillo, desde la caída de Maduro, el pasado 3 de enero, quienes, según expertos, buscan una negociación con Washington.
Nicaragua impone visado a 128 países
Nicaragua impuso nuevamente el requisito de visado para ciudadanos de 128 países luego de haber establecido, en los últimos cuatro años, acuerdos de libre visados con Cuba y con países africanos.
EE. UU. había tildado de "preocupante" la política de puertas abiertas que aplicaba Nicaragua para facilitar la migración de forma irregular hacia el país norteamericano a través de Managua, donde aterrizaban vuelos chárter procedentes de países de África, Asia y Europa.