Terapeuta expone los puntos a mejorar en la atención a la salud mental

Ante la estimación hecha por la Organización Mundial de la Salud (OMS), de que el 9 % de la población mundial tiene algún tipo de problema de salud mental y el 25 % (una de cada cuatro personas), lo tendrá a lo largo de su vida, siendo la ansiedad y la depresión los diagnósticos más comunes, el terapeuta familiar Samuel Peguero catalogó la situación como preocupante.

"Los estudios estiman que por lo menos el 20 % de la población dominicana tiene alguna condición de salud mental, yo diría que la condición de salud mental en la República Dominicana es preocupante", comentó durante una visita a Diario Libre en ocasión de presentar su nuevo libro "Ropa nueva para tu mente".

El también teólogo entiende que los tres factores fundamentales a los que se les debe prestar inmediata atención son: el alto índice de pacientes, la poca cantidad de psicólogos y psiquiatras disponibles en el país y el costo de las consultas y de los medicamentos en el caso de los pacientes psiquiátricos.

"El índice está muy alto, la ayuda que se dispone no es suficiente. Los profesionales en el área de psiquiatría y los psicólogos no son tantos como los casos que necesitan asistencia. También debemos de destacar que los costos a veces no resultan accesibles para muchas personas", detalló.

De acuerdo con Peguero, otro elemento a destacar es la falta de reconocimiento de las personas que necesitan ayuda en admitir que precisan de la asistencia de un profesional de la salud mental.

"La ayuda es para todo aquel que necesite un punto de apoyo para moverse hacia adelante porque los problemas de salud mental no son estáticos, van degenerando. Si no se les presta atención temprana, tú vas a tener no solamente un problema que te va a afectar a ti como persona, sino que va a afectar a tu familia", dijo.

El experto explicó que el acumular heridas y traumas no resueltos desencadenan en episodios de violencia, ira, frustración y, en algunos casos, hasta suicidios y homicidios. Como solución, propone un cambio desde el interior que ayude a las personas a manejar los momentos de dificultad.

"Es casi como que si estuviéramos normalizando (las conductas agresivas). La pregunta que nos hacemos, ¿hasta dónde vamos a llegar? Solo necesitamos ropa nueva para la mente. Necesitamos nuevos paradigmas, necesitamos nuevos modelos de pensamiento, nuevos mapas de pensamiento. Si tú quieres cambiar la conducta, eso no va a ocurrir por casualidad. Antes de cambiar la conducta, tú tienes que cambiar el pensamiento", agregó.