Tiktoker asesinada en vivo habría sospechado de repartidor; investigan a amiga y exnovio
La influencer de belleza Valeria Márquez, quien fue asesinada durante una transmisión en vivo en TikTok, habría tenido serias sospechas sobre el repartidor que horas después estaría vinculado a su muerte.
Fragmentos de transmisiones anteriores, rescatadas y compartidas por seguidores, revelan que la joven ya mostraba signos de angustia ante la presencia de un hombre que llegó al salón de belleza con un supuesto "regalo".
Valeria, quien se encontraba acompañada de su amiga Vivian de la Torre —ahora señalada por presunta complicidad en el crimen— expresó en cámara su preocupación ante el misterioso visitante.
"A lo mejor me iban a matar o algo", se le escucha decir en tono nervioso, lo que podría haber sido interpretado inicialmente como una broma, pero que ahora cobra un sentido alarmante tras el feminicidio.
En los clips difundidos, Márquez insiste en que el repartidor "no se le veía la cara", y cuestiona si había llegado en moto.
En respuesta, su amiga le asegura que se trata de un regalo, a lo que Valeria contesta: "¿Me iban a levantar o qué?", dejando ver su creciente inquietud. Luego, en otro fragmento, confiesa sentirse "muy preocupada" y con deseos de abandonar el lugar donde minutos después perdería la vida.
El ataque ocurrió alrededor de las 18:30 horas en una estética ubicada en la Avenida Servidor Público, en la colonia Real del Carmen, en Zapopan. Fue durante una transmisión en vivo que algunos seguidores presenciaron los momentos previos al crimen, sin imaginar que se trataba de una tragedia en desarrollo.
Según internautas, Valeria ya sospechaba que algo andaba mal. "Ella ya sabía", escribió una usuaria de TikTok al compartir una grabación de pantalla donde la influencer insiste en sentirse insegura: "Ya me ondié porque no se le veía la cara", dijo, usando la expresión coloquial para referirse a sentirse sugestionada o inquieta.
La identidad del agresor aún no ha sido revelada, pero se sabe que se hizo pasar por un repartidor. Mientras tanto, crece la indignación en redes sociales, donde usuarios exigen justicia y piden esclarecer si la presunta cómplice actuó con conocimiento previo del ataque.
Este caso vuelve a encender las alarmas sobre la violencia contra las mujeres en México, y la forma en que las redes sociales, a pesar de ser plataformas de expresión, pueden ser testigos silenciosos de crímenes atroces.