Venta AES Corporation en medio de litis con panameña Sinolam
A principios de este mes (marzo) un consorcio liderado por Global Infrastructure Partners (GIP), perteneciente a la multinacional BlackRock, junto a la firma EQT, acordó la adquisición de la estadounidense AES Corporation por US$10,700 millones, equivalente a US$15 por acción en efectivo. La operación, que incluye la asunción de la deuda existente, podría alcanzar un valor empresarial aproximado de US$33,400 millones.
La operación se dio a conocer luego de una demanda presentada, a finales de enero de este año, por el grupo empresarial panameño Sinolam, que alega la existencia de un esquema que ha causado múltiples daños destinado a excluir ilegalmente a Sinolam del mercado de gas natural licuado (GNL) y energía en Panamá, así como en otras zonas.
Reportes establecen que la acción civil fue presentada ante el Tribunal de Circuito del Condado de Arlington, Virginia, contra AES Corporation y sus socios.
Según la denuncia, AES y sus socios conspiraron para desmantelar los proyectos de la terminal y generación de energía a base de GNL de Sinolam en Panamá. La demanda sostiene que los demandados recurrieron a tácticas coercitivas, al uso indebido de información confidencial y a una influencia indebida sobre los reguladores gubernamentales con el fin de eliminar la competencia y asegurar un control monopólico sobre la importación, el almacenamiento, la regasificación y la generación de energía impulsada por GNL en Panamá.
AES tiene inversiones en diversos países, incluida la República Dominicana, donde se destaca como principal suplidor de energía eléctrica con base en gas natural.
Según el reporte, la demanda presenta diez cargos, incluyendo interferencia ilícita con contratos y expectativas de negocio, conspiración civil conforme al estatuto de Virginia y conspiración bajo el derecho consuetudinario de Virginia.
Sinolam solicita daños compensatorios que superan los 4,000 millones de dólares, así como otras reparaciones permitidas por la ley.
“Este caso trata sobre la protección de la competencia y el estado de derecho”, afirmó Kenneth Zhang, CEO de Sinolam. “Sinolam invirtió cientos de millones de dólares, cumplió con todos los requisitos legales y siguió las reglas. Lo que alegamos es un esfuerzo coordinado por parte de actores poderosos respaldados por sus allegados y socios gubernamentales para excluir a un competidor en lugar de competir por méritos propios. Las víctimas no son solo Sinolam, sino el pueblo de Panamá y otros países de la región que ahora pagan precios de energía más altos, así como los proveedores de GNL en los Estados Unidos y en otros lugares, porque AES y sus socios, con la asistencia o autorización del gobierno panameño, buscan controlar el mercado”.
Según reportó el sitio investing eL viernes 6 de marzo, Morgan Stanley rebajó la calificación de AES Corporation y redujo su precio objetivo a US$15.00 desde US$23.00 en que estaba. De hecho, a acción se cotizaba a US$14.22, ligeramente por debajo del nuevo objetivo y del InvestingPro Valor razonable de US$15.24.
El analista David Arcaro señaló que la firma está revisando sus escenarios de valoración, que ahora se basan en resultados potenciales de la transacción en lugar de los fundamentos de la acción.