Zoé Saldaña: "Le tengo mucho cariño a Neytiri y a su corazón rebelde"

Pandora vuelve a latir en la pantalla grande con el estreno de Avatar: Fire and Ash, y lo hace desde un lugar más íntimo, más herido. 

La historia comienza pocas semanas después de los acontecimientos de Avatar: el camino del agua, cuando la familia Sully sigue viviendo entre los arrecifes junto al clan Metkayina, pero nada es igual. 

La muerte de Neteyam ha dejado una marca imposible de borrar, y cada miembro de la familia intenta seguir adelante como puede.

Contra la guerra y la intolerancia

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Pero si hay un personaje que atraviesa esta historia con una intensidad visceral, es Neytiri. 

Zoé Saldaña vuelve a ponerse en la piel de la guerrera na´vi, ahora marcada por el duelo y con una fe profundamente sacudida, una transformación emocional que define el arco de su personaje en esta nueva entrega. 

Pero esa implicación no se limitó a la interpretación, ya que sus observaciones durante el rodaje influyeron directamente en la construcción del relato: a partir de sus aportes, James Cameron reescribió varias escenas para reforzar el clímax de la película y devolver al centro de la historia un elemento clave de la saga, otorgando a Neytiri un rol más activo en el conflicto y convirtiéndola en el motor que impulsa a Jake a actuar en nombre de su pueblo.

Saldaña ha reflexionado en varias entrevistas sobre la vigencia del mensaje de Avatar en un contexto global marcado nuevamente por la guerra y la intolerancia. 

Según la actriz, la saga de Cameron utiliza la ficción para poner frente al espectador una realidad incómoda y recordarle que la paz no es una idea abstracta, sino una responsabilidad individual y colectiva.