China quiere usar RISC-V para escapar de Arm/x86 y le está ayudando una empresa de EEUU a hacerlo

La arquitectura RISC-V interpreta un papel central en la estrategia de China. Esta tecnología es una alternativa abierta tanto a los diseños x86-64 de Intel y AMD como a las CPU con arquitectura Arm que tanto han proliferado durante los últimos años. Para el país liderado por Xi Jinping representa la oportunidad de sostener su desarrollo tecnológico a pesar de las sanciones de la alianza liderada por EEUU. De hecho, el Gobierno chino ha creado un consorcio de empresas e institutos de investigación que persigue desarrollar chips con esta arquitectura.

Tencent, Alibaba y la Academia de Ciencias de China son algunas de las organizaciones que están trabajando en el desarrollo de procesadores con arquitectura RISC-V, y la Administración de EEUU está muy preocupada. Lo está debido a que esta tecnología puede utilizarse para poner a punto superordenadores extraordinariamente capaces. De hecho, Europa ya tiene listo EPAC (European Processor ACcelerator), su primer chip RISC-V, y precisamente ha sido diseñado para residir en el interior de los próximos superordenadores europeos.

En este escenario resulta sorprendente que una de las empresas que está trabajando codo con codo con las compañías y los centros de investigación chinos sea estadounidense. MIPS, una organización propiedad de GlobalFoundries que se dedica al diseño de procesadores RISC-V, está trabajando estrechamente con empresas chinas en la evolución y la estandarización de esta arquitectura. Curiosamente, su nombre procede de la histórica arquitectura RISC Microprocessor without Interlocked Pipeline Stages, y su colaboración con China ha sido confirmada oficialmente por Yankin Tanurhan, su director de tecnología.

China ya está llevando RISC-V a los centros de datos

La colaboración de MIPS y las empresas chinas está respaldada por RISC-V International, una organización internacional sin ánimo de lucro que mantiene y desarrolla el estándar abierto RISC-V. No obstante, en este proyecto también participan compañías europeas y  universidades de varios continentes. No lo están llevando a cabo solo MIPS y las entidades chinas. En cualquier caso, para China RISC-V es fundamental en su esfuerzo para sostener su desarrollo tecnológico al margen de las arquitecturas x86-64 y Arm.

Alibaba y StarFive ya tienen procesadores RISC-V para servidores

Las empresas chinas llevan varios años incorporando procesadores RISC-V en microcontroladores, dispositivos IoT y sistemas industriales y de automoción, pero ya están llevando esta arquitectura también a los centros de datos para inteligencia artificial (IA). RISC-V ha adquirido una importancia estratégica creciente para China a medida que EEUU ha endurecido las sanciones en el ámbito de los semiconductores.

Chiprisc V Imagen: XuanTie.

Alibaba ya tiene procesadores RISC-V para servidores. Y StarFive anunció en marzo el lanzamiento de un procesador RISC-V de 12 nm llamado Lion Rock. Este chip también está destinado a los servidores, y su producción a gran escala está prevista entre finales de 2026 y comienzos de 2027. Un apunte interesante: el chip que podéis ver justo encima de estas líneas es el TH1520 de T-Head, la filial de semiconductores de Alibaba. Este SoC incorpora una CPU de cuatro núcleos XuanTie C910 con arquitectura RISC-V de 64 bits.

En el contexto de esta arquitectura hay una perspectiva que merece la pena que no pasemos por alto: en una tecnología abierta como RISC-V controlar la evolución del estándar es tan importante como fabricar los circuitos integrados. Y China y EEUU lo saben. Las compañías que participan en RISC-V International pueden contribuir a decidir qué extensiones y funcionalidades terminan formando parte de las especificaciones finales que utilizará toda la industria. Esta capacidad de influencia es demasiado importante para que estas dos superpotencias la pasen por alto.

Imagen | GlobalFoundries

Más información | SCMP