El robo del siglo en la Toscana: alguien se ha llevado en dos camiones 30.000 botellas de vino valoradas en cinco millones de euros
Según la estadística general, el vino lleva años en caída libre. En 2025, el mundo bebió menos que en cualquier otro año desde 1957. De hecho, Burdeos quiere arrancar sus viñas y hasta el champán anda escaso de motivos para celebrar. Está claro que el vino de lujo juega en otra liga, salvo cuando una banda de ladrones quiere jugar a ‘Ocean’s Eleven’. En la Toscana, siete encapuchados y dos camiones se llevaron en una noche 30.000 botellas de Marchesi Antinori. Eso son muchos litros y mucho dinero.
La noche del golpe. Al menos siete hombres desactivaron la alarma y las cámaras de la sede de Cortona. Llegaron con matrículas falsas, no contaban ni con carretillas porque usaron las de la bodega y cargaron los dos camiones sin prisa. Se esfumaron entre el sábado 3 y el domingo 4 de octubre (los empleados no descubrieron el pastel hasta el lunes). La empresa esperó al viernes 9 para hacerlo público y no entorpecer la investigación.
Qué se llevaron. Tres tintos de la añada 2023: Solaia, Tignanello y Guado al Tasso. Según el consejero delegado, Renzo Cotarella, salieron entre 10.000 y 12.000 botellas de Solaia, un tinto de producción limitada (entre 50.000 y 70.000 botellas al año, según la fuente), y otras tantas de Tignanello. 2023 fue una de las mejores añadas de las últimas décadas en la zona. Cada botella cuesta entre 120 y 500 euros. La bodega, fundada en 1385 y en manos de la misma familia durante 26 generaciones, cifra el golpe en 5 millones y lo califica como “el mayor robo de vino en la historia de Italia”.
Robo a medida. Está claro que sabían qué llevarse y dónde. Cortona es el centro logístico del grupo: de ahí parten los camiones hacia toda Europa. La mercancía estaba lista para enviar: una parte a los négociants de Burdeos, clientes fieles de Solaia, y otra para Estados Unidos. Pero salieron en los camiones equivocados. Piero Antinori, presidente honorario, lo compara con entrar en una joyería y sospecha que fue por encargo, uno de esos golpes a lo ‘Italian Job’ donde los ladrones tenían que saber de antemano dónde colocar tanto vino.
El mal patrón. A mediados de septiembre, otra banda se llevó 3.000 botellas de Barolo de la bodega Conterno Fantino, en Monforte d'Alba, valoradas en 300.000-400.000 euros. Cotarella apunta a que podría ser el mismo grupo que golpeó otras bodegas italianas en los últimos meses. El récord anterior databa de 2017: 2.000 botellas por 750.000 euros en un almacén de Cervia. El problema es que el robo de esta semana multiplica por 15 aquella cifra.
Bueno, en realidad el problema parece que lo van a tener con la aseguradora. La póliza contemplaba unas cajas perdidas en un transporte, no dos camiones dentro de la nave, y Cotarella admite que es poco probable que las aseguradoras cubran una operación de este tamaño. La bodega actualizó su sistema de seguridad hace unos 3 años.
Cómo se vende. Ahí está el problema de los ladrones: un Solaia robado no se puede colocar en un mercadillo popular o un restaurante de segunda. Cada botella lleva el número de lote y Antinori puede rastrearla. Puede acabar en manos de coleccionistas, restaurantes y enotecas, pero colocar tantas botellas sin llamar la atención es casi imposible (como una obra de arte sin comprador previo). Quien las compre también se enfrentaría a una denuncia por adquirir bienes robados. La bodega ya ha mandado avisos a clientes de todo el mundo. Cotarella confía en las cámaras de las carreteras toscanas, porque dos camiones no se evaporan.
Pagar por arrancar. Como decíamos al principio, Bruselas lleva meses poniendo en marcha un paquete del vino que incentiva destruir viñedos de forma voluntaria y definitiva. En La Rioja, la cosecha en verde (tirar la uva antes de que madure) se paga entre 2.300 y 2.600 euros por hectárea. Francia encara una de sus peores vendimias en 30 años y Champagne prevé producir la mitad que el año pasado.
Según la OIV, el consumo mundial cayó en 2025 a 208 millones de hectolitros, un 2,7% menos que en 2024. Desde 2018 acumula un 14% de caída. China pasó de 12,4 millones de hectolitros en 2020 a 4,8 en 2025. Sin embargo, el vino de lujo siempre tiene un comprador esperando. Aunque el vino italiano sufre en los mercados, se lo llevan “a camionadas”. Como indicamos hace algún tiempo, el sector apunta a menos botellas, más escasas y con precios más altos. Exclusividad pura y dura. Y 5 millones es poco al lado del fraude: entre 2013 y 2017, las falsificaciones cuestan a la UE nada menos que 2.289 millones de euros al año en ventas de vino y espirituosos.
En cualquier caso, la fiscalía de Arezzo abrió un expediente y tanto carabinieri como policía están revisando las grabaciones, antes de que el rastro se enfríe. Estamos a 10 de octubre y ninguno de los siete encapuchados que se llevaron los dos camiones con 30.000 botellas ha dado señales de vida.
Imágenes | Tugce Turan para Pexels / Flickr (1 y 2)