Europa ha dado luz verde al mayor avance contra el cáncer de páncreas en décadas. Su llegada a España es aún una incógnita

En 1982, un bioquímico español de 33 años publicó en Nature algo que de simple, parecía imposible: bastaba cambiar una sola letra del gen H-RAS para empujar a la celular a dividirse sin freno.  

El bioquímico se llamaba Mariano Barbacid y la familia RAS se convirtió en la gran obsesión de la oncología mundial. También ha sido nuestra gran frustración: habíamos encontrado el interruptor, nadie conseguía apagarlo.

Hasta ahora. Este jueves, el comité de medicamentos humanos de la Agencia Europea del Medicamento recomendó autorizar el primer fármaco que bloquea RAS de forma amplia. Se llama Rasonque (daraxonrasib) y está diseñado para combatir al cáncer de páncreas metastásico.

No es una cura. Es cierto. Pero hablamos del mayor avance en este tipo de tumor en décadas. No es poco.

¿Qué ha aprobado exactamente Europa? Aún nada, si somos precisos. La opinión del comité es el paso previo para que la Comisión Europea tome una decisión sobre la aprobación (o no) del medicamento. De media, el proceso de aprobación de un medicamento puede tardar más de un año. Esta ha durado menos de 150 días gracias a una revisión por fases (Europa sabe que aquí hay algo gordo) y Bruselas ya ha dicho que acelerará su decisión. 

En EEUU, la FDA dio el OK el 26 de agosto. 

¿Algo gordo? ¿Exactamente de qué estamos hablando? Como decía antes, las proteínas RAS vienen a funcionar como interruptores del crecimiento celular. En el fondo, el mecanismo es muy sencillo: se encienden o se apagan dependiendo de qué partícula tienen "enganchada".

Lo que ocurre con las mutaciones del cáncer es que dejan ese interruptor atascado en la posición del encendido. Esto, de hecho, ocurre en el 90% de los tumores de cáncer de páncreas. 

El problema es que RAS es una proteína 'lisa', sin huecos donde encajar un fármaco y eso ha desbaratado todos nuestros intentos de "apagarlas". Bueno, todas no: en 2021, el sotorasib conseguía apagarla en una variante muy concreta y minoritaria (la G12C). Es decir, hablamos de 40 años de lo que solo podemos llamar un fracaso.

¿Y entonces? El nuevo medicamento, el Daraxonrasib, usa otro enfoque: en lugar de engancharse directamente a RAS se engancha a ciclofilina A y el complejo resultante tapa la zona por la que RAS envía las órdenes de crecer. Como no tenemos las llave para cerrar la puerta, plantamos un camión delante para bloquearla.

¿Funciona? Sí, sí que funciona. Según los primeros análisis, la mediana de supervivencia fue de 13,2 meses frente a 6,7 con quimioterapia estándar. En un tumor en el que la segunda línea llevaba décadas bloqueada en seis o siete meses, es un gran salto. Pero ni es inocuo, ni es una cura. Y es importante tenerlo claro.

Los efectos secundarios suponen una mejora frente a los de la quimio normal y casi nadie tuvo que dejarlo sin toxicidad. Lo detalles aún se discuten, pero lo cierto es que nadie discute su efectividad. 

Sin embargo, el problema está claro: los tumores acaban aprendido cómo burlar el camión. Ganamos meses, pero aún no ganamos la batalla. 

Es una excelente noticia...  EOM y REDECAN estiman que este año se diagnosticarán 10.405 casos de cáncer de páncreas en España, y en 2024 fue ya la tercera causa de muerte por cáncer, con 8.392 fallecimientos. Un avance en este sentido es buena noticia para ellos y buena noticia para la investigación internacional. 

...pero aún queda mucho por hacer. Autorizar no es financiar. Tras el más que probable "sí" de la Comisión, la compañía tiene que negociar país por país. En España, lo hará ante la Comisión Interministerial de Precios del Ministerio de Sanidad y con el adelanto electoral nadie sabe qué va a pasar. 

Esperemos que la cordura y la humanidad impere y todo avance rápidamente. 

Imagen | Olga Kononenko