Gobierno francés plantea un fuerte ajuste fiscal en un clima de creciente malestar social

Acorralado por una deuda pública récord y a unos meses de la elección presidencial, el gobierno francés presentó este jueves un proyecto de presupuesto para 2027 que contempla un ajuste fiscal de 54,000 millones de euros.

Las finanzas públicas de Francia, con un nivel de deuda récord y un déficit por encima de los límites marcados por la Unión Europea, son un tema central de cara a las elecciones presidenciales del próximo año.

El gobierno de Sébastien Lecornu enfrenta el desafío de lograr la aprobación de las cuentas para 2027 en un contexto de creciente malestar social por el aumento del costo de vida, mientras la guerra entre Estados Unidos e Irán impulsa al alza los precios de los combustibles.

El plan, que comenzará a ser examinado en el Parlamento este jueves, contempla reducir el creciente déficit público al 5% del PIB en 2027 con un ajuste fiscal total de 54.000 millones de euros (unos 61,000 millones de dólares), según el proyecto de presupuesto obtenido por la AFP.

En el documento, el gobierno propone nuevas medidas por valor de 43,000 millones de euros que, sumadas a las tomadas en 2026, llevan "el total del ajuste" en 2027 a "54,000 millones de euros", escribe el gobierno.

Según el proyecto, la recaudación por IVA aumentaría en más de 7,000 millones de euros respecto a este año, mientras que los ingresos por el impuesto sobre la renta crecerían en 5,700 millones de euros.

En cambio, la recaudación por el impuesto de sociedades caería en 1,800 millones de euros, reflejo de la política favorable a las empresas impulsada por Macron.

El gobierno también prevé contener el aumento del gasto de salud al 2% en 2027 y reducir el déficit de la Seguridad Social a 12,700 millones de euros, frente a los 21,800 millones previstos para 2026.

Para ello, parte del esfuerzo recaerá sobre los jubilados. Entre las medidas contempladas figura una revalorización menos favorable de las pensiones superiores a 1,260 euros, que dejarían de estar plenamente indexadas a la inflación.

Debates tensos 

Lecornu ya había avanzado a mediados de septiembre que su ejecutivo planeaba un ajuste fiscal por este monto con tal de sanear las arcas públicas.

El gobierno prevé cerrar 2026 con un déficit fiscal del 5.4%, muy superior al 3% fijado por la UE, y una deuda pública del 119.3% del PIB, un récord desde que se empezó a elaborar esta estadística en 1978.

El costo de esa deuda se ha convertido en una preocupación creciente para las autoridades: los intereses pagados por el Estado superarán este año los 79,000 millones de euros y podrían alcanzar los 91,000 millones en 2027, según el Ministerio de Economía.

Símbolo de la desconfianza de los inversores hacia la segunda economía de la UE, el tipo de interés de la deuda francesa a diez años alcanzó este jueves su nivel más alto desde 2002.

A siete meses de las elecciones presidenciales que buscarán un sucesor a Emmanuel Macron, con la ultraderecha como favorita en los sondeos, los debates sobre el presupuesto se anuncian tensos.

La oposición ya comenzó a atacar el proyecto. Los socialistas lo calificaron de "injusto" y "recesivo", mientras aumenta el riesgo de una moción de censura contra el gobierno durante la tramitación parlamentaria.

El Parlamento ya tumbó a dos predecesores de Lecornu por sus intentos de ajustar el gasto público y el riesgo de una moción de censura contra el primer ministro aumenta.

Bloqueos en escuelas y universidades

El ajuste presupuestario llega además en un contexto de creciente malestar social, en una semana salpicada por huelgas de funcionarios que reclaman una revalorización de sus salarios y enfrentamientos entre policías y estudiantes que piden más recursos para las escuelas.

Más de 200.000 personas participaron el martes en manifestaciones del sector público contra la decisión del gobierno de congelar el índice utilizado para calcular parte de la remuneración de los funcionarios.

Según el Ministerio del Interior, 356 centros educativos se vieron afectados el miércoles por bloqueos, mientras una treintena de universidades permanecían parcialmente paralizadas este jueves, en una movilización que los sindicatos estudiantiles califican de "histórica".

Las protestas han derivado en algunos incidentes violentos. En Nantes, un incendio destruyó parte de una escuela secundaria durante un bloqueo, mientras que en Estrasburgo centenares de alumnos cortaron el tráfico y prendieron fuego a contenedores.

Solo el miércoles fueron detenidas 625 personas y resultaron heridos 83 policías y gendarmes. Además, tres investigaciones fueron abiertas después de que varios estudiantes sufrieran lesiones durante intervenciones policiales.