Hay una batalla en el Mediterráneo por el "turismo del Imserso" y Salou se la está ganando a Benidorm
Jubilado y Benidorm han sido sinónimos para un buen puñado de generaciones. Pero aunque ese cliché tiene al menos cuarenta años, el mapa de hoteles del Imserso de este curso lo desmiente: Tarragona manda y Salou aporta la mayoría. Sí, esa Salou de estudiantes ingleses y holandeses gritando hasta la madrugada. O directamente durmiendo en la playa. ¿Se han cansado los mayores de los rascacielos? No exactamente. Primera pista: tiene que ver con el dinero.
21 hoteles. Según datos de Ávoris, la gestora del programa, Tarragona ofrece 21 establecimientos de tres y cuatro estrellas. Solo Baleares tiene más, con 23. Salou concentra 12 y entra en el podio de municipios, tras Lloret de Mar (14) y Puerto de la Cruz (13). Benidorm se queda también en 12 y Alicante baja a 20. Claro, estos son los hoteles que aceptan el programa, no dónde prefieran ir los pensionistas. Es oferta, no demanda.
El precio. En septiembre, la patronal hotelera valenciana (HOSBEC) reclamó revisar lo que paga el Ministerio. Calcula que, con unos costes un 30% más altos, haría falta superar los 35 euros por persona y día, frente a los 26-30 actuales. Según ellos, no se llega a cubrir el coste. Lo dicen literalmente: en Salou, el director del 4R Playa Park, Jaume Orteu, habla de un precio “fuera de mercado y por debajo de costes”. Aun así defiende el programa: alarga la temporada y mantiene negocios abiertos.
¿Imserso qué? Quizá los más jóvenes del lugar no conozcáis de dónde viene todo esto, pero tiene solera. La idea del Imserso nació de un derecho que lo hizo posible: las vacaciones pagadas. En Cataluña, en 1932 echó a andar el servicio de Viajes y Vacaciones Obreras. El franquismo lo reconvirtió en Educación y Descanso. Luego, muchos años después, se creó en 1978 el instituto con los primeros viajes a Benidorm y Baleares. El programa actual arrancó en 1985: 16.000 plazas y solo dos viajes internacionales, a Portugal y Andorra. La idea, según Almunia y Nájera, era generar empleo en inviernos “muy tristes”. Lograron un puesto por cada siete pensionistas.
Qué se ofrece hoy. La temporada 2026-2027 mantiene 879.213 plazas: 440.284 de costa peninsular, 228.142 de costa insular y 210.787 de escapada. Por supuesto, no puede participar cualquiera. Estos son los requisitos, partiendo de residir en España, claro:
- Ser pensionista de jubilación de la Seguridad Social.
- Cobrar una pensión de viudedad y tener 55 años o más.
- Percibir otra pensión o una prestación o subsidio por desempleo y tener 60 años o más.
- Ser asegurado o beneficiario de la Seguridad Social y tener 65 años o más.
- Los emigrantes españoles retornados pueden acceder si son pensionistas de los sistemas públicos de protección social del país del que han regresado.
- Y en cuanto a acompañantes: el solicitante puede viajar con su cónyuge o pareja, aunque no cumpla los requisitos de edad o pensión. También pueden acompañarle sus hijos con una discapacidad reconocida igual o superior al 45 %, siempre que viajen juntos y se cumplan las condiciones de alojamiento.
Para la adjudicación de plazas se tienen en cuenta factores como la edad, los ingresos, la discapacidad, la participación en temporadas anteriores y la condición de familia numerosa. Ahora mismo hay 4,6 millones de personas acreditadas. Y en cuanto a los precios, diez días de costa peninsular con transporte salen por 309,22 euros en temporada baja y 409,22 en alta (octubre, mayo y junio). Una escapada de cuatro días a una capital de provincia, desde 132,91. Sí, es un regalo.
Las ofertas. La tarifa plana de 50 euros se mantiene para 7.447 plazas reservadas a pensionistas con menos recursos. En su primer año la usaron 5.221 personas. Se conserva la opción de viajar con mascotas de hasta 10 kilos. Lo que cubre es pensión completa en habitación doble y transporte, salvo en capitales de provincia, donde es media pensión.
¿Quién lo paga? El sistema está cofinanciado: según COPE, la aportación pública oscila entre el 15% y el 30% del coste. Pero las agencias, que venden el programa en unos 8.000 puntos, consideran insuficiente cobrar 15 euros por reserva en los viajes de 50 euros. El contrato prorrogado este año ronda los 60 millones.
Winter is coming. El Imserso es goloso por una razón simple: llena hoteles cuando no hay nadie. En la Costa Daurada llegarán 47.500 turistas del programa, 44.000 de ellos en estancias de litoral. Las estancias van de octubre a junio, aunque en Tarragona se concentran a partir de febrero. Y Salou, con unos 31.000 habitantes, recibe más de dos millones de turistas al año, con PortAventura a un paso. Tiene músculo para vivir de otra cosa que no sea el verano, pero también más incentivos para aceptar el precio del Imserso.
Lo que está claro es que el Imserso es política social y herramienta de desestacionalización. Que los hoteleros acepten un precio por debajo de mercado a cambio de ocupación en meses vacíos puede ser o no rentable, pero Benidorm, que ya maneja un buen volumen de negocio todo el año, puede permitirse decir "no".
Imágenes | Flickr (1 y 2), Sergey Mind