Jorge Lorenzo, expiloto e inversor inmobiliario: "Lo más inteligente es comprar 10 pisos, siempre habrá quien pague 800 euros y puedas vivir sin trabajar"

Cuando escribimos estas líneas, hace tres semanas que una manifestación en defensa del derecho a la vivienda desembocó en una acampada en la Puerta del Sol de Madrid. La chispa que provocó el incendio fue el desahucio de Mari Carmen, una anciana de 87 años que llevaba más de siete décadas viviendo en la casa de la que fue expulsada por un fondo buitre. Días después, la mujer fallecía en un hospital sin haber podido volver a su casa. 

El estallido social concentra sus reivindicaciones en la defensa del derecho a la vivienda, mayor protección para los inquilinos ante las prácticas de los fondos buitre, frenar la especulación inmobiliaria en la compra y venta o alquiler de vivienda y facilitar el acceso a la compra de una vivienda. 

Motivos hay muchos. Y pocos lo ejemplifican mejor que Jorge Lorenzo. 

La misma cantinela de siempre 

Si algo sabe un español es que lleva un seleccionador dentro y que "ese dinero es mejor invertirlo en una casa". Es una filosofía que se ha mantenido inalterable con el paso de las décadas desde el éxodo rural de los años 60. Aquellos años, las ciudades crecieron con barrios que, en algunos casos, no eran más que poblados chabolistas. Poco a poco la construcción fue absorbiendo esta demanda y los nuevos trabajadores fueron comprando su primer piso en la ciudad. 

Aquella generación dio paso a la del baby boom, que a su vez fue comprando sus propias casas aprovechando el crecimiento económico del país. Conseguido el primero, el gran objetivo era hacerse con una segunda residencia. Y no parecía mala idea si te iba bien la vida seguir invirtiendo en ladrillo porque eso nunca iba a bajar. 

Lo cierto es que bajó (y mucho) con la crisis del 2008. Pero quien pudo mantener sus pisos en pie, ahora su valor es muy superior al que tenían por aquel entonces. Y con los precios por los suelos, qué mejor momento para que alguien con dinero comprara más y más pisos. 

"Si tienes 2 millones de euros lo mejor que puedes hacer es comprar diez apartamentos. Te pagan una media de 1.000 euros, son 10.000 al mes y asegurados para siempre. me arrepiento de no haber sabido eso y no haber invertido todo mi dinero en ladrillo. Si desde que empecé a ganar dinero con 15 años hubiese invertido todo el dinero que me llegó en mi carrera deportiva en Real Estate, en ladrillo, ahora tendría unos ingresos descomunales"

Las palabras son de Jorge Lorenzo en The Wild Project hace dos años. El expiloto español tricampeón del mundo en la máxima categoría del motociclismo, hablaba sin tapujos de cuál hubiera sido su estrategia para mover y hacer crecer su dinero. No es casual. Lorenzo tenía poco más de 20 años cuando estalló la burbuja inmobiliaria. En aquel momento, una persona que ganaba millones de euros al año podía comprar muchos más pisos invirtiendo una fracción de lo que le hubiera costado solo unos años antes. 

Para Lorenzo, "los pisos son como vacas lecheras, siempre te van a dar algo. Siempre vas a tener a alguien que te dará 700 u 800 euros al mes. Siempre recibirás algo que te ayudará para vivir sin tener que trabajar", explicaba en palabras recogidas en Motorpasión Moto. 

Desde que se retirara de la máxima competición, Jorge Lorenzo ha estado gestionando su patrimonio con diferentes enfoques pero aunque compró una parte de Hawkers (empresa española de gafas de sol) y luego la vendió por 1,4 millones de euros y denuncia haber sido estafado en el negocio de explotación de una noria, la mayoría de sus esfuerzos se han centrado en el negocio inmobiliario. 

De hecho, es socio mayoritario FMT Land 99, una compañía creada en 2008 para la gestión de sus activos y con los que estuvo facturando por sus contratos publicitarios. En 2013, el piloto se muda a Suiza y la facturación cae en picado dejando únicamente la compañía como herramienta para vender y comprar activos. Es compañía fue investigada por Hacienda y llevó al expiloto a enfrentarse a una demanda por valor de 40 millones de euros porque desde España se defendía que seguía viviendo en nuestro país. 

Quizás por eso Lorenzo prefiere invertir fuera de España. "Sé que los inquilinos me van a pagar", alegó en el programa de Jordi Wild como defensa a por qué el dinero lo dedicaba a invertir en bienes de Suiza o Dubai. Como se llegó a pagar 10 millones de euros por una residencia española que mostró en un vídeo que luego fue retirado después de las críticas recibidas.

"Entiendo que pueda molestar, porque hay gente que lo está pasando mal... pero a mí nadie me ha regalado nada. Vengo de familia humilde, no he robado a nadie, todo lo he hecho legalmente. Me lo he ganado con años de sacrificio y muchas lesiones. Tener estas críticas no sienta bien, pero ya sabemos que en España las cosas siempre se ven de manera diferente", alegó por aquel entonces. 

Sea como fuere, no hay datos claros del stock inmobiliario que maneja Jorge Lorenzo. Lo que es seguro es que su filosofía es la misma que durante años ha marcado la cultura financiera de este país. 

Foto | Box Repsol