La Europa de los ríos secos: ha pasado el verano y las grandes arterias de agua del continente siguen bajo mínimos

Desde 1856, en Kaub, un pequeño pueblo del valle medio del Rin, se anota la altura del río sobre una escala. Y durante 170 años esas anotaciones ha servido para algo importantísimo: decidir cuánta carga puede llevar un barco por la gran autovía fluvial europea. 

A finales de septiembre, por primera vez desde que lo medimos, el Rin marcó una altura negativa de -5 centímetros. Solo es es suficiente para meter al continente en una crisis sin precedentes contemporáneos. 

¿Se están secando los ríos de Europa? Un cero en la escala de Kaub no es un río seco. Ese cero es, más bien, una referencia: significa que en el canal navegable hay aproximadamente un metro y diez centímetros de calado. Y eso supone una seria limitación al movimiento de mercancías: en agosto (y con mucha más agua) al puerto de Duisburgo los barcos llegaban en agosto con unas 300 toneladas en lugar de 3.000, según Schifffahrt und Technik.

No es un problema menor: el Rin movió 284,5 millones de toneladas en 2024.

Y no es solo el Rin. Ya hemos hablado que el Danubio alcanzó niveles tan bajos que Rumanía tuvo que tomar medidas extremas para asegurar el funcionamiento de su central nuclear. Pero es que, según Copernicus, los caudales medios de julio y agosto fueron los más bajos desde que arranca su serie en grandes tramos del Rin, el Danubio, el Po, el Loira, el Ródano y el Sena. La serie arranca en 1992, pero en muchos de esos ríos los récords que se han roto son mucho más viejos. 

Es curioso porque, en realidad, ni siquiera ha sido una sequía récord. El JRC estimó que la superficie afectada en torno al 50 % del territorio, frente al 60 % de 2022. Esto es algo que afecta, sobre todo, a los ríos. 

¿Y por qué? Pues porque lo que ha faltado no es tanto la lluvia como la nieve. El servicio meteorológico neerlandés explicaba en agosto que el pico de deshielo de junio había desaparecido este año. y ese fenómeno es el que sostiene el Rin en verano. Por eso los mínimos que suelen llegar en noviembre, se han vivido ahora en verano cuando las nieves suelen mantenerlo lleno. 

El problema es que es un río muy medido y estudiado. En Lobith, otro sitio de referencia como Kaub, se han vivido tres episodios preocupantes en ocho años (2018, 2022 y 2026) y eso es un patrón difícil de negar. 

¿Pero esto es importante? A priori, podemos decir que no. La 'muerte del Rin' como medio de transporte puede sustituirse por camiones o trenes. Al fin y al cabo, eso es lo que hacemos nosotros mismos aquí en España. Sin embargo, es un cambio tan radical de la forma en la que Centroeuropa puede verse a sí misma que nadie sabe hacia donde nos puede llevar. 

Imagen | Celsius