“La presión laboral era abrumadora. Ahora estoy mejor”: la IA está ayudando a los jóvenes chinos a emprender solos

China registró más de siete millones de nuevas empresa de una sola persona en 2025, lo que supone cerca del 42% más que el año anterior. Hay que dejar claro que no todas son startups tecnológicas y tampoco todas usan IA, pero el fenómeno está coincidiendo con esa explosión de herramientas que permiten hacer en solitario tareas que hasta hace poco hacían necesario un pequeño equipo. Para muchos jóvenes chinos hay otro incentivo adicional: ante las dificultades de encontrar empleo y el agotamiento que provoca la cultura laboral de algunas empresas, montártelo por tu cuenta es una vía de escape cada vez más atractiva. Eso, por supuesto, no significa que la cosa vaya a funcionar.

Sé tu propio jefe. La IA ha hecho posible que gente sin apenas experiencia en esos campos pueda programar una aplicación, diseñarla, hacer marketing, contestar a los clientes o completar tareas administrativas. En Hangzhou ya hay más de 2.000 empresas catalogadas como "AI+OPC" (One Person Companies), y más de 50 comunidades dedicadas a ellas. 

El día en que todos seremos CEO de nuestra propia empresa. Un informe de 2026 asegura que tres de cada cuatro fundadores ni siquiera tienen formación técnica, y por ejemplo uno de ellos afirma cómo la IA escribe ya el 80% de su código. La idea no es que una persona sepa hacerlo todo: es que pueda dirigir a las máquinas para que hagan buena parte del trabajo.

China es ideal para emprender. Según una encuesta de Morgan Stanley, el 80% de los chinos consultados utilizan IA con fines personales al menos una vez por semana, frente al 54% de EEUU. El país pasó de unos 249 millones de usuarios de IA generativa a finales de 2024 a 602 millones apenas un año después. 

Los modelos baratos ayudan. Aquí es donde los modelos de IA abiertos y baratos desarrollados por empresas chinas han logrado reducir los costes, mientras que la infraestructura industrial china permite convertir también ideas en productos físicos de forma rápida. Puede que China esté algo detrás de EEUU en modelos frontera, pero desde luego gana en adopción masiva e incluso en emprendimiento.

Y además soluciona un problema. Los gobiernos locales incluso están ofreciendo subvenciones par oficinas o alojamiento, pero también financiación y cupones para poder pagar tokens, o lo que es lo mismo, capacidad de cómputo para usar modelos de IA gratuitametne. El distrito de Shangcheng, en Hangzhou, quiere atraer este año a 1.000 emprendedores individuales y ha creado un fondo de 1.000 millones de yuanes para proyectos tecnológicos en fases iniciales. La idea: proporcionar oportunidades a jóvenes que no encuentran el trabajo que buscan. La IA que iba a destruir empleos está sirviendo en realidad para que los más amenazados se lancen a emprender.

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Pero una cosa es crearla y otra tener éxito. Más de la mitad de las empresas unipersonales encuestadas por la incubadora Honghub facturan menos de 1.000 dólares al mes. Una de las emprendedoras que fueron entrevistadas en The Wal Street Journal dejó un trabajo que la sometía a un enorrme estrés y creó con ayuda de la IA una app para el sueño y la meditación. Tiene unos 1.000 usuarios, pero solo 35 pagan y la empresa sigue perdiendo dinero cccada mes. Otros fundadores van dando saltos de una idea a otra para encontrar la que les funciona, y eso demuestra que aunque la IA reduce el coste de probar una idea, no resuelve el verdadero problema: encontrar clientes dispuestos a pagar por ella.

No necesitamos unicornios unipersonales. Sam Altman ya dijo hace tiempo que la IA permitiría algún día crear el primer unicornio de una sola persona. Para los emprendedores chinos el objetivo es bastante más modesto: solo quieren conseguir suficiente autonomía e ingresos para no depender de un empleo tradicional. Quizás esa acabe siendo la consecuencia más importante de la IA en lugar de crear unicornios sin empleados. Aun así, los primeros datos de los estudios chinos también nos recuerdan algo importante: la IA puede permitir que una persona haga el trabajo que antes requería a todo un equipo, pero conseguir  que alguien quiera pagar por el resultado de ese trabajo no es nada fácil.

Imagen | BaljkanN 4