Lo único que está construyendo Estados Unidos ahora mismo son centros de datos

La inteligencia artificial y todo lo que se mueve en torno a ella se ha convertido en una gran promesa en la que las big tech están vertiendo enormes cantidades de dinero. Y en el caso de Estados Unidos, la economía es cada vez más dependiente de la IA. Un dato: el gasto en centros de datos, hardware y redes ya supone el 0,8% de su PIB en el primer trimestre del año, según datos de Epoch AI. 

Parte de esa inversión en datacenters y cálculo es física: infraestructuras y edificios que alguien tiene que construir. Y si el PIB ya evidencia el peso de la IA en la economía estadounidense, la construcción es una auténtica bofetada de realidad.

Esa obra es un centro de datos. El inversor y periodista económico Steve Rattner ha elaborado un gráfico con los datos del U.S. Census Bureau que lo ilustra bien: mientras el conjunto del resto de la construcción privada retrocede, el gasto en centros de datos sigue creciendo.

Desde diciembre de 2023, el gasto en construir centros de datos ha pasado de unos 24.000 millones de dólares a más de 75.000 millones al año en julio de 2026: unos 51.000 millones más. Mientras, en ese mismo periodo el gasto en construir todo lo demás bajó 120.000 millones. Desde 2024, el Census Bureau muestra con todo el sentido del mundo los centros de datos por separado dentro de la construcción de oficinas porque unidos, distorsionan la imagen del sector. 

Steve Rattner Los centros de datos es la única construcción privada que sigue subiendo en EEUU. Steve Rattner con datos del US Census Bureau

Lo que no dice el gráfico. Ojo, insistimos: no son beneficios empresariales, sino inversión inyectada en construir infraestructura. Vaya por delante algo: mide la evolución del gasto en ese periodo, no el dinero acumulado, y solo recoge la obra in situ. 

Quedan fuera servidores, chips y redes, que suponen la mayor parte del coste: la construcción ronda el 20 % del total, según una estimación de Cushman & Wakefield recogida por Axios. Mención especial merece ese "todo lo demás", porque además de oficinas y otras industrias incluye también la vivienda privada. Ese es otro melón pendiente de abrir.

¿En una burbuja?. En abril de 2026 el gasto en construcción de centros de datos ya superó a las oficinas tradicionales por primera vez: 50.700 millones del primero frente a 43.800 de las segundas, según datos del Census recogidos por Data Center Knowledge. Desde entonces, la brecha ha seguido creciendo: las líneas azul y roja cada vez aparecen más separadas. 

La cartera de proyectos es enorme: la consultora global JLL cifra en 66 GW la capacidad total de centros de datos en construcción en EEUU, con una ocupación del 99%. Y a ese ritmo, no es de extrañar que cueste encontrar un carpintero o un electricista: están todos construyendo centros de datos. Y el beneficio está concentrado en pocas empresas, las hyperscalers, que también se encuentran con escollos como el consumo energético, la oposición local o la burocracia.

Por qué importa. Porque refleja cuánto se invierte en infraestructura para la IA, una apuesta en la que big tech e inversores han volcado enormes cantidades de dinero. En la construcción de EEUU, es hoy el principal sostén: según la patronal AGC, solo los datacenter, energía y carreteras mantienen a flote el gasto total en construcción. Y la dependencia crece. ¿El problema? Que si retiramos los centros de datos de la ecuación, el mercado de la construcción se vería mucho más débil. De hecho, pese al boom de los centros de datos en el sector privado, el gasto total en construcción cayó un 3,8 % en julio respecto a 2025, arrastrado por el parón en la vivienda y las oficinas tradicionales. 

Esa fragilidad se extiende a la economía. Deutsche Bank señala que la inversión empresarial ajena a la IA lleva plana desde 2019. Sin el motor de la IA y con un mercado laboral frágil, una caída en la inversión se traduciría en que la economía estadounidense probablemente acabaría en recesión. El economista de Harvard Jason Furman dejaba hace casi un año en X/Twitter un hilo para reflexionar sobre el tema y este comentario: sin el boom de la IA, probablemente no habría crecimiento nulo porque habría tipos de interés y precios de electricidad más bajos que impulsarían otros sectores.


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