Los conciertos musicales, en la mira de las autoridades de Costa Rica por lavado de dinero

Las autoridades de Costa Rica detuvieron este miércoles a dos productores de conciertos como sospechosos de lavar dinero proveniente de una red de narcotráfico, lo que abre un nuevo frente de investigación sobre este problema en el país centroamericano.

El director interino del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), Michael Soto, confirmó la detención de Benavides Barboza y de un hombre de apellido Stockwell, ambos productores de conciertos y eventos masivos, quienes supuestamente recibieron al menos 859.000 dólares de una organización criminal liderada por un hombre de apellido Vargas, alias "Sobrino", quien se encuentra detenido desde enero.

Según la investigación, el dinero fue manejado en efectivo para financiar tres eventos masivos entre 2024 y 2025, aunque Soto afirmó que aún está por determinar si hubo más.

Detenciones y allanamientos

En el operativo de este miércoles se llevaron a cabo veintidós allanamientos y se detuvo el mismo número de personas sospechosas de formar parte de la estructura de alias "Sobrino" o de colaborar con él, entre ellas los dos productores.

  • Asimismo, se persiguen bienes valorados en unos 700 millones de colones (1,5 millones de dólares).

Entre los detenidos figuran, además de los organizadores de eventos, personas vinculadas a actividades como la venta de oro fundido con destino a Estados Unidos, inversiones inmobiliarias, ganado, lotería clandestina, extorsiones y préstamos clandestinos "gota a gota".

El director del OIJ no mencionó los conciertos que habrían sido financiados con dinero del blanqueo porque, según aseguró, los artistas no tienen relación con el asunto.

Reacciones oficiales

La polémica de este caso salpicó a la mandataria de Costa Rica, Laura Fernández, quien, cuando era presidenta electa, asistió el pasado 28 de marzo a un concierto organizado por la promotora de Benavides Barboza y compartió con él unos momentos en el lugar, según muestran videos y fotos difundidos ese día.

La presidenta dijo este miércoles que, "después de la foto", mejor no hubiera ido al concierto, pero afirmó que no había forma de conocer que el productor estuviera involucrado en actividades ilícitas.

"Llegó el promotor, saludé al cantante, bailé, canté, me dieron una plaquita y esa es la historia", comentó.

El fiscal general, Carlo Díaz, resaltó la importancia del caso porque se golpea el músculo económico de una estructura que seguía operando a pesar de la reclusión de su líder.

"Es fundamental, le quitamos el músculo a esta organización. Aunque los líderes están detenidos, seguían manejando desde las cárceles", dijo.

En los últimos años, el narcotráfico se ha convertido en el principal problema de seguridad de Costa Rica, un país reconocido por su democracia y falta de conflictos que no tiene ejército desde 1948 y que ha registrado recientemente sus cifras más altas de homicidios, atribuidos en su mayoría a la lucha entre bandas rivales.