Mark Zuckerberg amenazó con abandonar California por lo elevado de los impuestos. La propia Meta tuvo que negociar con él que se quedara
Millonarios de Silicon Valley como Serguéi Brin, Larry Page o Peter Thiel ya han hecho su mudanza a Florida ante la amenaza de California de implantar un impuesto a las grandes fortunas. Ni cortos ni perezosos, los grandes magnates de la tecnología se han tirado en tromba sobre las mansiones de Miami para evitar tener que pagar un impuesto que ni siquiera se ha sometido a votación todavía.
Mark Zuckerberg es otro de esos millonarios que, tras más de dos décadas empadronado en la costa oeste de EEUU, también ha maniobrado comprándose un casoplón frente a las cálidas playas de Miami. Sin embargo, Según apunta The Wall Street Journal, Meta ha tomado cartas en esa mudanza "blindando" a su CEO para que no tenga que mudarse y permanezca cerca de las oficinas de Meta en Silicon Valley.
Un 5% sobre toda la fortuna. El motivo de la repentina migración de millonarios hacia la costa este de EEUU es un impuesto que se describe en la Proposición 40 que los californianos tendrán que votar el 3 de noviembre. La propuesta plantea un pago único del 5% sobre el patrimonio total de quienes superan los 1.000 millones de dólares. Según la guía oficial, recaudaría decenas de miles de millones repartidos en varios años. Se aplicaría a quien residiera en California el 1 de enero de 2026.
Según calculaba Forbes, a Zuckerberg le tocaría pagar unos 11.000 millones de dólares con este nuevo impuesto. Una cifra nada despreciable que le empujó a hacer las maletas. Sin embargo, hasta su votación, la medida es solo una propuesta que, según una encuesta de septiembre da un 52% de síes entre los votantes probables, y no cuenta con el apoyo del gobernador de California, Gavin Newsom, aunque sí es partidario de imponer un gravamen más duro para las grandes fortunas.
Objetivo: retener a Zuckerberg. Como muchos otros CEOs de grandes corporaciones (sobre todo cuando son sus fundadores) Zuckerberg no tiene nómina fija de la que echar mano. De hecho, según los documentos presentados por Meta, su CEO cobra un dólar al año desde 2013 y su patrimonio se basa en las acciones de Meta. Posee el 13,4% del total del capital de Meta, pero controla el 60,6% de los votos porque cada acción de clase B da diez votos.
Ese reparto de acciones y poder dentro de Meta hace que, si Zuckerberg tuviera que pagar el impuesto a los ricos de California, tendría que hacerlo vendiendo acciones, por lo que su peso de voto podría bajar hasta cerca del 53%. El documento admite incluso que, con el impuesto, Zuckerberg acabaría pagando por dirigir Meta desde California.
La mudanza a Miami. Zuckerberg informó al comité de Meta de que estaba "evaluando trasladar su residencia principal fuera de California" y recordó las dificultades que tuvieron para dirigir la compañía durante la pandemia, cuando Zuckerberg no podía trabajar junto a su equipo directivo.
Larry Page y Sergey Brin se marcharon antes de la fecha límite del impuesto, que tendrá efecto retroactivo para todos aquellos millonarios que residieran buena parte de 2026 en California. Brin se ha involucrado activamente en esta causa y ha aportado 102 millones a la campaña contraria. Jensen Huang, en cambio, dice que está "perfectamente bien" con pagarlo.
El blindaje de Meta. Para evitar que Zuckerberg tenga que poner dinero de su bolsillo para seguir dirigiendo Meta, compañía creará en enero de 2027 una nueva clase de acciones de clase C sin voto, y repartirá una por cada acción existente, lo que equivale a dividir cada título en dos (un split). De ese modo, el CEO podrá vender libremente el 20% de las suyas en caso de tener que pagar el impuesto a los millonarios, sin perder el control. Dicho de otro modo, desvincula el poder de voto del potencial económico de estas acciones.
A cambio, Zuckerberg se compromete a vivir ocho años en California, o donde Meta tenga su sede, salvo imprevistos graves.
Imagen | Meta, Magnífic