Northrop Grumman quiere un compañero para los F-35 y F-22 que no lleve piloto: Talon Blue ya ha realizado su primer vuelo
El futuro del combate aéreo estadounidense no pasa únicamente por construir cazas cada vez más avanzados. También pasa por rodearlos de aeronaves sin piloto capaces de operar junto a ellos y ampliar lo que pueden hacer en una misión. Ahí es donde Northrop Grumman quiere colocar a Talon Blue. El YFQ-48A todavía es un prototipo, pero acaba de dar el paso más tangible de su desarrollo hasta ahora: completar su primer vuelo completamente autónomo.
Talon Blue ya está volando. El YFQ-48A voló por primera vez el 3 de octubre desde Mojave, en California. No se limitó a mantenerse en el aire: según Northrop Grumman, el aparato ejecutó de forma autónoma el rodaje, el despegue, las maniobras previstas durante el vuelo y el aterrizaje. Talon Blue forma parte de Project Talon, una iniciativa financiada internamente por la compañía para desarrollar capacidades aéreas autónomas. Por ahora, sin embargo, hablamos de una aeronave en fase de pruebas.
Un compañero para los cazas. La clave está en el concepto Collaborative Combat Aircraft, o CCA. La Fuerza Aérea quiere utilizar este tipo de aeronaves para ampliar el alcance, el conocimiento de la situación y la supervivencia de su poder aéreo en entornos disputados. Los F-22 y F-35 ya aparecen dentro de ese camino de integración: la documentación presupuestaria de la USAF contempla 142 kits para que los F-22 puedan controlar CCA, mientras un F-35 ya ha participado en una prueba de autonomía colaborativa con un MQ-20 utilizado como sustituto de un futuro CCA.
Autónomo. Que Talon Blue haya completado el vuelo sin intervención directa de un piloto tampoco significa que esté pensado para tomar por sí solo todas las decisiones de una misión. La Fuerza Aérea define los CCA como sistemas semi-autónomos, mientras Northrop Grumman describe su enfoque como human on the loop, con humanos manteniendo capacidad de decisión sobre procesos críticos. En este primer vuelo, la autonomía ya se encargó de tareas como rodar, despegar, maniobrar y aterrizar; el concepto CCA pretende extender esas capacidades al trabajo coordinado con otras plataformas. Son dos niveles que conviene no confundir.
Northrop llega desde atrás. La compañía tampoco parte desde la primera posición de esta carrera. En 2024, la Fuerza Aérea seleccionó a Anduril y General Atomics para continuar con los dos prototipos del primer incremento y, en junio de 2026, dio un paso más al adjudicarles contratos de desarrollo y producción para esos aviones. Northrop, mientras tanto, siguió financiando su alternativa por su cuenta. Eso no la dejó fuera de futuras oportunidades: en diciembre de 2025, la USAF había otorgado a Talon Blue la designación YFQ-48A y lo había descrito como un candidato sólido para el programa. Las letras también cuentan parte de la historia: Y identifica un prototipo, F un caza y Q una aeronave no tripulada.
La carrera todavía está abierta. El primer incremento ya avanza con los FQ-42 Vengeance de General Atomics y FQ-44 Fury de Anduril, pero el programa CCA no termina ahí. La Fuerza Aérea lo ha concebido mediante sucesivos incrementos y Talon Blue entra ahora en pruebas de vuelo mientras se perfilan los requisitos del Increment 2. La escala explica el interés: la USAF pretende adquirir alrededor de 1.000 CCA y disponer de 500 para 2032. Poner su propuesta en el aire con inversión propia permite a Northrop llegar a las próximas decisiones con un aparato que ya vuela.
Imagen destacada | Northrop Grumman