Rubio aborda la crisis energética con los cancilleres de India y Emiratos árabes en Bombay

El secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, se reunió este martes en Bombay con el ministro de Asuntos Exteriores de la India, S. Jaishankar, y el canciller de Emiratos Árabes Unidos (EAU), Abdulá bin Zayed Al Nahyan, para discutir la situación energética entre socios comerciales.

"Fue excelente reunirme con el ministro de Asuntos Exteriores de la India, Dr. S. Jaishankar, y con el ministro de Exteriores de EAU, Abdullah bin Zayed, para discutir la seguridad energética regional y avanzar en nuestras prioridades económicas compartidas", afirmó Rubio a través de un mensaje en la red social X.

El representante de Washington se encontró previamente con Jasihankar, tras lo que aseguró que el acuerdo comercial bilateral, que lleva en fase de negociación más de un año y medio, se encuentra en su fase final.

"Estamos muy, muy cerca. Yo diría que estamos tan cerca como se puede estar sin tener un acuerdo firmado. Creo que queda un pequeño número de puntos por resolver, así que creo que se concretará en breve", afirmó Rubio a la prensa tras su reunión.

Por su parte, el embajador de EE. UU. en la India, Sergio Gor, calificó las conversaciones de "productivas" y destacó los avances en materia de defensa, energía, tecnologías emergentes y comercio para mantener el impulso en la relación bilateral.

Este es el segundo viaje de Rubio a la India en lo que va de año, después de su visita en mayo a Nueva Delhi, durante la que se reunió con el primer ministro, Narendra Modi.

"En realidad creo que no venimos lo suficiente y creo que deberíamos venir más", agregó Rubio a los medios, y recordó que tanto la secretaria de Comercio como el director del FBI y el vicepresidente de EE. UU. han visitado el país recientemente.

Tras completar su agenda en Bombay, Rubio se trasladará a la localidad de Jamnagar, en el estado occidental de Guyarat, donde se encuentra la refinería de crudo más grande del mundo.

Allí se prevé que se reúna con el magnate indio Mukesh Ambani, propietario de la planta de Reliance Industries, que ha centrado la atención de la Casa Blanca por su capacidad para procesar el pesado crudo venezolano.