Viceministro de Energía: apagones son por fallas y no de forma deliberada
Las interrupciones en el servicio energético que pueden experimentar en algún momento los usuarios de las tres empresas distribuidoras de electricidad (EDE) ya no se corresponden a la falta de generación ni de la gestión de la demanda (apagones programados), sino que son ocasionadas por averías derivadas de fenómenos meteorológicos, árboles y equipos que protegen las centrales de generación.
La aclaración la hizo el viceministro de Energía Eléctrica, Ricardo Guerrero, quien destacó que durante la actual gestión gubernamental el abastecimiento del servicio ha superado el 97 % y que el faltante 3 % no se suple principalmente por fallas generales en el sistema y en las redes, estas últimas con una alta ponderación en los primeros cuatro años de Gobierno.
“Nos encontramos con un sistema de distribución (en 2020) que no estaba preparado, redes que nunca vieron tanta electricidad. La cantidad de puntos calientes que hubo que resolver entre el 2021 y el 2024 no te imaginas, las EDE tenían que estar apagando circuitos para apretar empalmes y eso generaba mucho malestar, sobre todo en barrios que nunca vieron tanta electricidad”, precisó.
Las declaraciones de Guerrero responden a una historia de Diario Libre sobre la clasificación de los circuitos, explicando que, aunque la misma continúa en los informes oficiales, la práctica de abastecer las zonas según la misma fue descontinuada en 2020 y que solo se mantiene para fines de logística técnica de las EDE.
Citó las fallas en el sistema, provocadas por árboles u otras situaciones, como otro de los elementos que puede provocar desabastecimiento energético.
“Una rama golpea un cable y provoca un apagón. Eso puede tardar hasta dos días en resolverse y la gente cree que deliberadamente se le está dando apagones. Hay vientos que te pueden tumbar un árbol y luego un poste e irse una parte de un circuito. Los tornados también afectan. Esas averías provocan una energía no servida, pero no es porque esos circuitos estén o no clasificados como 24 horas”, aclaró.
El funcionario afirmó que, en zonas rurales, con densa cantidad de árboles, esa suele ser una de las mayores causas que inciden en el desabastecimiento eléctrico.
De igual forma, nombró como otras de las causas el esquema de deslastre de carga, que protege a las centrales de generación eléctrica cuando hay alta o baja demanda, sacándolas de operación, afectado momentáneamente a los circuitos que pertenecen al esquema, aunque sostuvo que esas interrupciones “ya han bajado bastante”.
Impacto financiero
Sin embargo, reconoció el impacto financiero que ha generado para las distribuidoras la decisión de abastecer los circuitos 24 horas, sin distinción.
“Estas abasteciendo sectores que históricamente han sido limitados con la paga y eso genera una pérdida adicional (para las EDE). Ahora abastecemos más electricidad a los mismos que pagan poquito”, indicó, una situación a la que también se ha sumado la falta de sincerización de la tarifa eléctrica.