Acuerdo Histórico De Meta: Pagará US$18,000 Millones Y Cambiará Sus Plataformas Para Adolescentes
Meta pagará hasta US$18,000 millones en multas y rediseñará sus aplicaciones para limitar el uso de adolescentes, tras alcanzar el acuerdo histórico de Meta con fiscales generales de múltiples estados de EE.UU., Washington D.C. y territorios estadounidenses que la habían demandado por alegaciones de daño a menores.
Se trata de la mayor indemnización jamás pagada a estados de EE.UU. por una gran empresa tecnológica. Los cambios impuestos a Facebook e Instagram alterarán la forma en que millones de usuarios jóvenes interactúan con las plataformas y establecen un nuevo referente regulatorio para el sector, con potencial efecto en competidores como TikTok y YouTube que operan en mercados de todo el mundo, incluida América Latina.
Los cambios que Meta deberá implementar
Bajo los términos del acuerdo, Meta introducirá interrupciones en el scroll infinito e impondrá un límite de dos horas diarias de uso de sus aplicaciones para adolescentes. La empresa también deberá silenciar las notificaciones durante la noche y el horario escolar, limitar el uso de filtros de belleza y ocultar por defecto el recuento de «me gusta» en las publicaciones.
El acuerdo refuerza además las herramientas de verificación de edad y los controles parentales, y permitirá a los adolescentes elegir un feed no algorítmico —es decir, una cronología ordenada por fecha de publicación en lugar de por preferencias calculadas por inteligencia artificial— así como desactivar la reproducción automática de contenido.
Las acciones de Meta subieron cerca de un 1% tras conocerse el acuerdo, señal de que los mercados no interpretaron el pacto como una amenaza estructural al modelo de negocio de la compañía.
La estrategia detrás del acuerdo
El movimiento de Meta no es puramente reactivo. La compañía había perdido dos demandas este año relacionadas con la seguridad de sus plataformas, y el acuerdo forma parte de lo que Stavros Gadinis, profesor de la Facultad de Derecho de la Universidad de California en Berkeley, describe como una estrategia en evolución. «Quizás creen que al adoptar estos cambios, convencerán a los consumidores de la credibilidad de su producto», señaló Gadinis.
En el comunicado donde anunció el acuerdo, Meta instó a sus competidores a seguir el ejemplo: «Los adolescentes cambian constantemente entre decenas de aplicaciones al día. Todas las plataformas deberían empoderar a los padres y apoyar a los adolescentes implementando las mismas medidas, porque sabemos que cuando se restringe el uso de una aplicación, los adolescentes simplemente pasan a otra», afirmó la empresa. El acuerdo incluye una cláusula que obliga a Meta a pagar más dinero si TikTok y YouTube aceptan restricciones similares y además pagan US$5,000 millones cada una.
Críticas: límites técnicos y libertades civiles
No todos ven el acuerdo como una solución eficaz. Ari Lightman, profesor del Heinz College of Information Systems and Public Policy de la Universidad Carnegie Mellon, advierte que las medidas no atacan las causas profundas: «Desafortunadamente, los malos están en todas partes». Lightman señala que los controles de tiempo de pantalla no sustituyen a programas de ciudadanía digital y educación en higiene cibernética dentro del sistema escolar, cuya ausencia podría resultar más costosa que los propios US$18,000 millones del acuerdo.
Desde la perspectiva de las libertades civiles, Cody Venzke, abogado sénior de la ACLU, advierte que la verificación de edad requerida para ciertos contenidos forzará a Meta a verificar la identidad de todos sus usuarios, lo que podría comprometer la privacidad de adultos y adolescentes por igual. Venzke considera el acuerdo una vía para eludir la Primera Enmienda al imponer restricciones a través de un pacto extrajudicial en lugar del proceso legislativo.
La evidencia científica sobre el daño real de las redes sociales tampoco es concluyente. Un estudio de la Universidad de Manchester que siguió los hábitos digitales de 25,000 niños durante tres años no encontró evidencia de que un mayor uso de redes sociales o videojuegos causara aumentos de ansiedad o depresión. Un informe de la Oficina del Cirujano General de EE.UU. de 2023 reconoció que las redes sociales también pueden ayudar a los adolescentes a encontrar comunidad y expresar creatividad, aunque concluyó que «aún no contamos con suficiente evidencia para determinar si las redes sociales son suficientemente seguras para niños y adolescentes».
El acuerdo histórico de Meta cierra un capítulo de responsabilidad legal y abre otro de ejecución: la clave estará en si la empresa cumple efectivamente con los cambios pactados, si los reguladores tienen capacidad de fiscalizarlo y, sobre todo, si TikTok y YouTube se suman al nuevo estándar o aprovechan el vacío para captar la atención de los adolescentes que Meta restringe.