Trump Anuncia Acuerdo Con Venezuela Para Controlar Más De 65,000 Millones De Barriles De Petróleo
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este lunes un acuerdo petrolero con Venezuela que, según su descripción, otorgaría a Washington el control mayoritario sobre más de 65,000 millones de barriles de reservas probadas de petróleo venezolano, sin costo alguno para el contribuyente estadounidense.
El anuncio, difundido por Trump en sus redes sociales, describe la transacción como «el mayor acuerdo petrolero de la historia mundial» y asegura que más que duplicaría las reservas petroleras actuales de Estados Unidos. Venezuela posee las mayores reservas probadas de crudo del mundo, estimadas por la OPEP en torno a 303,000 millones de barriles, de los cuales el acuerdo cubriría algo más de la quinta parte.
Los actores del pacto
Según el mensaje presidencial, la negociación estuvo a cargo del secretario de Estado, Marco Rubio, y del secretario de Defensa, identificado como «@SecWar», y se coordinó con Delcy Rodríguez, a quien Trump califica de «muy respetada Presidenta Interina de Venezuela». Rodríguez ocupa formalmente la vicepresidencia ejecutiva del gobierno de Nicolás Maduro y ha sido figura clave en la gestión de las relaciones exteriores de Caracas.
Trump señaló que la operación se estructuró «mediante una alianza con el sector privado», sin detallar qué compañías o consorcios participarían, ni las condiciones contractuales, fiscales o de gobernanza del acuerdo.
Implicaciones para el mercado energético
De concretarse en los términos descritos, el acuerdo tendría consecuencias directas sobre el mercado global de crudo: un aumento sustancial de la oferta controlada por Washington presionaría a la baja los precios del petróleo, con efectos en cadena sobre los ingresos de los países exportadores de América Latina y el Caribe, incluyendo República Dominicana, que importa la mayor parte de sus derivados de petróleo.
Trump afirmó que el pacto «reducirá sustancialmente los precios de la gasolina para todos los estadounidenses durante muchos años», una promesa que analistas de energía suelen calificar de dependiente de múltiples variables, entre ellas la producción efectiva, la infraestructura de extracción venezolana —deteriorada tras años de desinversión— y las decisiones de producción de la OPEP+.
Contexto y antecedentes
La relación entre Washington y Caracas ha oscilado en los últimos años entre la máxima presión —sanciones al petróleo venezolano, reconocimiento de gobiernos alternativos— y acercamientos puntuales motivados por el interés energético, especialmente tras la invasión rusa de Ucrania en 2022, que reconfiguró los flujos globales de crudo.
El anuncio de Trump llega en medio de su segunda administración y en un contexto en que el mandatario ha hecho de la reducción de los precios de la energía uno de sus ejes políticos centrales. Sin embargo, el acuerdo carece, hasta ahora, de confirmación oficial por parte del gobierno de Maduro, detalles contractuales públicos o validación de organismos independientes. Lo que los mercados, los gobiernos de la región y los productores de la OPEP harán con este anuncio —y la rapidez con que Caracas lo ratifique o matice— definirá si esta declaración se traduce en un reordenamiento real del mapa energético global.