Anpa solicita apoyo a movimientos campesinos y organizaciones sindicales
Santo Domingo-El presidente de la Asociación Nacional de Profesionales Agropecuarios (ANPA), Agrón. Víctor Hugo Hernández advirtió que el país enfrenta la peor crisis en los actuales momentos y agregó que el nuevo ministro de Agricultura no ha arrancado con una agenda operativa clara, y se mantiene el conflicto laboral que enfrenta el Estado con los profesionales técnicos responsables de la producción alimentaria nacional.
"Un sector sin conducción técnica efectiva y con sus profesionales en conflicto es un sector incapaz de responder a una emergencia de esta magnitud. No es retórica: es una advertencia de seguridad nacional", afirmó.
El ingeniero Tito Hernández, durante una asamblea celebrada juntamente con representantes de las centrales sindicales, gremios de profesionales y organizaciones campesinas del país, señalo que esta situación es una señal inequívoca ya que la lucha del sector agropecuario cuenta con el respaldo del movimiento organizado de los trabajadores y el campo dominicano.
La ANPA advierte que profundizará su lucha en coordinación con las centrales sindicales, gremios de profesionales y sectores campesinos, tal como se ha hecho en el pasado con resultados concretos. En el marco de ese plan de lucha común se realizarán movilizaciones en cada regional del país, y se marchará nuevamente al Congreso Nacional y al Palacio Nacional. Esta lucha, subrayó Hernández, no se detendrá hasta alcanzar sus objetivos
Por ello, el agrónomo Hernández reitera su llamado directo al presidente de la República, licenciado Luis Abinader, a atender las demandas del sector sin más dilaciones. "No se le puede exigir al agro que proteja la mesa del dominicano frente a una crisis internacional si al mismo tiempo el Gobierno lo mantiene paralizado. El presidente tiene la responsabilidad y los instrumentos para actuar. El momento es ahora", sostuvo Hernández ante los representantes de los distintos sectores presentes
Recordó La escalada bélica en Medio Oriente y la confrontación militar con Irán representan una amenaza directa e inmediata a la seguridad alimentaria de la República Dominicana. El encarecimiento del petróleo derivado de la tensión en el Estrecho de Ormuz —por donde transita cerca del 20% del suministro mundial— impacta de forma directa y fulminante los costos de producción agrícola, el transporte de insumos, la operación de maquinaria y la distribución de alimentos. La fractura de las cadenas de suministro globales encarece además los fertilizantes y agroquímicos de los que depende estructuralmente el sector. Lo que ocurre en el Golfo Pérsico se traduce, sin escalas, en el precio de los alimentos que consume el pueblo dominicano.