Diversificar los métodos de pago puede atraer más turistas, según economista de Mastercard
República Dominicana recibió 7,700,118 visitantes en los primeros siete meses de 2026, para un crecimiento de un 7% con relación a 2025, según datos del Ministerio de Turismo. Del total, un 48% procede de Estados Unidos, un 7% de Canadá y un 6% de Argentina y Colombia, respectivamente.
Ante este panorama, la diversidad de métodos de pago aceptados en establecimientos como restaurantes, tiendas de artesanía, hoteles y otros negocios puede impulsar el desarrollo del turismo y el crecimiento de las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes).
Así lo destacó Luisa Valle, directora del Instituto de Economía de Mastercard para América Latina y el Caribe, durante la charla “Tendencias macroeconómicas: Consumo y digitalización”, en el Mastercard México Summit 2026, donde resaltó el avance de República Dominicana en la aceptación de pagos digitales para servicios de viajes y entretenimiento.
Indicó que existe una tendencia hacia una menor dependencia de los cajeros automáticos y el efectivo entre los turistas, ya que cada vez pueden pagar con tarjeta en un mayor número de establecimientos, lo que les da seguridad e incentiva el consumo.
La economista señaló que la distribución de los beneficios del turismo varía según las características del destino. En zonas como Punta Cana, en La Altagracia, el gasto de los visitantes se concentra más en hoteles, mientras que en Santo Domingo se distribuye entre una mayor diversidad de establecimientos y actividades.
Explicó que los destinos urbanos ofrecen oportunidades de consumo en restaurantes, comercios, espacios de entretenimiento y negocios de artesanía. En ese entorno, aceptar pagos digitales facilita que los pequeños empresarios puedan atender a visitantes que prefieren utilizar tarjetas.
Valle aclaró que los hoteles todo incluido también generan beneficios para las comunidades mediante el empleo y el consumo local de sus trabajadores. La diferencia, según indicó, está en cómo circula el gasto, ya que en los destinos donde el visitante sale y realiza más actividades, los desembolsos alcanzan directamente a una variedad más amplia de negocios.
Como ejemplo de las oportunidades para las microempresas, destacó que el uso de pagos digitales por parte de los artesanos facilita las compras de los extranjeros, lo que puede beneficiar tanto al negocio individual como a la economía de su comunidad.
“La verdadera inclusión financiera nace cuando una persona o un negocio puede usar su tarjeta de manera cotidiana”, expresó al explicar que abrir una cuenta o tener una tarjeta constituye un primer paso. La inclusión se fortalece cuando estos instrumentos sirven para las compras habituales y abren oportunidades de acceso a otros servicios, como crédito y seguros.
Pagos digitales
Valle explicó que, cuando más establecimientos aceptan pagos digitales, los consumidores encuentran mayores incentivos para utilizarlos; a su vez, una mayor demanda anima a otros negocios a incorporarlos. “La aceptación crea un círculo virtuoso”, señaló.
Según el estudio “Mastercard Pymes: El panorama de adopción de pagos digitales en América Latina y el Caribe”, publicado en 2025 y realizado entre más de 2,100 empresas en 14 países, el 65% de las pymes en República Dominicana afirma que no podría operar sin aceptar pagos digitales, mientras que el 83% de las que los aceptan reporta ahorros de tiempo y costos gracias a su implementación.
Además, el estudio destaca que el 94% de las pymes que actualmente no aceptan pagos digitales está interesado en adoptarlos en el futuro.
Valle explicó que la digitalización puede simplificar el registro de las operaciones y facilitar el control de ingresos, gastos y pagos a proveedores. Para los negocios más pequeños, contar con esa información ayuda a comprender cuánto venden, cuáles son sus costos y cómo administran sus recursos.
La economista resaltó que el avance de la aceptación digital presenta diferencias entre países y sectores. Mientras en algunos mercados el turismo tiene un papel destacado, en otros los servicios muestran mayor dinamismo. Por ello, señaló que las oportunidades deben analizarse considerando la estructura económica y el punto de partida de cada mercado.
Para Valle, lograr que un pequeño comercio o un artesano acepte tarjetas le permite conectarse con los consumidores y extender los beneficios de la actividad económica a las comunidades.