Empleado que denunció a dominicana que llegó a PR huyendo de su pareja no será sancionado
El alcalde de Cabo Rojo, Puerto Rico, descartó la semana pasada tomar medidas disciplinarias contra el policía municipal que reportó a una mujer dominicana a las autoridades de inmigración durante una visita al ayuntamiento para registrar un pequeño negocio, al asegurar que su empleado no cometió ninguna irregularidad.
"Él no cometió ninguna ilegalidad. Tal vez se fue más allá de lo que nos corresponde, pero que hayamos dado una instrucción, pues no, porque a nosotros no nos corresponde eso", declaró Jorge Morales Wiscovitch al periódico El Nuevo Día.
La mujer dominicana, identificada solo por el nombre de Aracelys, fue detenida el pasado 5 de junio y trasladada a Texas, donde espera su deportación, a pesar de contar con permiso para trabajar en Puerto Rico y estar protegida como sobreviviente de violencia doméstica, según denunció la Unión Americana de Derechos Civiles (ACLU, en inglés).
El alcalde de Cabo Rojo, un municipio ubicado al suroeste de Puerto Rico, explicó que la policía local tiene un acuerdo con la Patrulla Fronteriza de EE. UU. (CBP, en inglés) para la protección de las costas, lo que, a su juicio, pudo llevar al oficial a malinterpretar el protocolo de colaboración con agencias federales.
- Cabo Rojo limita al sur con el mar Caribe y al oeste con el Canal de la Mona, que separa a Puerto Rico de República Dominicana.
"Algunos de ellos (agentes municipales) tienen relaciones con las agencias federales, porque nosotros participamos de un programa que se llama Stonegarden, y es posible que él entendió algo —no sé lo que pensaba— y decidió llamar", comentó Morales Wiscovitch al medio puertorriqueño.