Entre escombros, una madre busca a su hijo tras el terremoto que sacudió a Colombia
Apenas pasó el terremoto, Mariela García agarró su motocicleta y salió a buscar a su hijo Juan Pablo Arango, estudiante de último año de la Universidad Santiago de Cali, y tras llamarlo varias veces sin obtener respuesta, una corazonada la llevó hasta una vivienda convertida en escombros, frente a la que encontró estacionado el automóvil del joven.
"Tenía una corazonada muy fuerte. No sabía qué pasaba, pero tenía que venir a buscarlo. Algo dentro de mí me decía que tenía que venir. Solo encontré su carro parqueado afuera de esta casa", relató Mariela a EFE.
Ella aún esperaba noticias sobre Juan Pablo, que está a punto de terminar sus estudios y convertirse en odontólogo.
Organismos de socorro
Desde entonces, la madre permanece junto a los restos de la casa, que varios universitarios comparten como residencia, y donde vecinos y organismos de socorro remueven ladrillos, piedras y materiales de la estructura en busca de su hijo y de otros jóvenes que, según las familias, podrían encontrarse atrapados bajo los escombros tras el terremoto de magnitud 7.4, que deja hasta el momento 111 muertos y 87 heridos en varias partes de Colombia.
"Mi hijo es mi orgullo. Está a punto de graduarse de odontología, después de tantos esfuerzos, de tantos años de estudio. Él tiene muchos sueños y nosotros queremos verlo cumplirlos", dijo.
La espera se ha convertido en una carrera contra el tiempo para Mariela y las demás familias que han llegado hasta el barrio de Pampalinda, donde los trabajos de rescate avanzan mientras los allegados permanecen pendientes de cualquier señal que pueda indicar que sus seres queridos siguen con vida.