Freddy Peralta comanda el triunfo de los Rays sobre los Tigres con seis entradas en blanco
Freddy Peralta necesitaba una actuación como esta. Después de un comienzo complicado con los Rays, el derecho dominicano recordó este miércoles en el Comerica Park por qué durante años ha sido considerado uno de los brazos más importantes de las Grandes Ligas.
Peralta lanzó seis entradas en blanco, permitió apenas dos hits, ponchó a cuatro bateadores y no concedió boletos para conducir a Tampa Bay a una victoria 3-0 sobre los Tigres de Detroit. Fue, sobre todo, una presentación de autoridad y control que se pareció mucho al lanzador que ganó 17 partidos la temporada pasada.
Los dos únicos imparables de Detroit llegaron mediante sencillos hacia el jardín contrario: Dillon Dingler conectó uno en el segundo episodio y Brett Callahan hizo lo propio en el sexto. Fuera de esos dos batazos, Peralta mantuvo completamente bajo control a la ofensiva de los Tigres.
La actuación adquiere mayor relevancia por el momento que atraviesa el dominicano. Peralta llegó al encuentro con récord combinado de 5-11 y efectividad de 5.33 entre los Mets y los Rays. Desde que fue adquirido por Tampa Bay el 2 de agosto, su rendimiento tampoco había sido el esperado, con marca de 0-2 y una efectividad de 7.17 en sus primeras cuatro aperturas.
Pero este miércoles apareció otro Peralta.
El derecho, que en agosto del año pasado había sido prácticamente intocable al registrar marca de 4-0 y efectividad de 0.32 con Milwaukee, encontró nuevamente la fórmula para dominar a sus rivales. La velocidad de su recta y la capacidad para atacar la zona de strike fueron suficientes para mantener a Detroit sin respuestas durante seis episodios.